Death Stranding llegará al cine sin repetir el camino del videojuego.
Michael Sarnoski, director de Pig y La muerte de Robin Hood, ha confirmado que la película no será una adaptación directa, sino una historia independiente situada dentro del mismo universo. La decisión cambia la pregunta de partida, porque ya no se trata de trasladar una partida a la pantalla, sino de averiguar qué ocurre cuando un mundo conocido aloja personajes nuevos.
Michael Sarnoski contará otra historia dentro del mismo universo
Ahí está la clave de su propuesta, y también la trampa más fácil de evitar cuando una saga llega al cine. La cinta tendrá su propio grupo de personajes y solo conservará algunos cruces reconocibles para los fans, de modo que el vínculo con el juego funcionará más como territorio compartido que como calco narrativo.
"Tiene lugar en el mundo de los videojuegos, pero tengo mi propio conjunto de personajes. Hay algunos personajes superpuestos que los fans estarán emocionados de ver, pero es más como mi propia historia dentro de este universo". - Michael Sarnoski, director de la película de Death Stranding
De ese planteamiento saldrá también un juego delicado con los cameos y las referencias. Sarnoski ha confirmado que la película incluirá guiños al material original, una fórmula que recuerda a el giro narrativo de Resident Evil, donde el universo importa tanto como los nombres que lo habitan.
La producción reúne a A24, Kojima Productions y Square Peg
Detrás del proyecto aparecen A24, Kojima Productions y Square Peg, con supervisión de Hideo Kojima. No es un detalle menor, porque Death Stranding nació precisamente como una obra marcada por una identidad autoral muy fuerte y por una puesta en escena que ya dialogaba con el lenguaje del cine.
Además, el largometraje seguirá una estructura similar a la de la nueva película de Resident Evil. Esa referencia sugiere un modelo menos atado a la reproducción literal del videojuego y más cercano a una expansión del universo, algo que también se ha visto en otras adaptaciones del universo de Kojima, donde el reto consiste en conservar la identidad sin convertir la película en una simple colección de guiños.
El estreno ya apunta a 2027
La fecha prevista de estreno está situada en 2027.
Esa distancia temporal encaja con un proyecto que, por ahora, ha preferido definir su forma antes que exhibir su nostalgia. Entre personajes nuevos, cameos prometidos y la supervisión de Kojima, la película se jugará buena parte de su sentido en una contradicción muy concreta, parecerse a Death Stranding sin contar de nuevo Death Stranding.