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Disney tropezó con una marca que parecía blindada. La versión en imagen real de Vaiana suma 323 millones de dólares en todo el mundo, pero entre presupuesto y marketing la factura asciende a 370 millones y el estreno deja unas pérdidas aproximadas de 100 millones.
Dana Walden, presidenta de Disney, admitió el error al describir un calendario que jugó en contra de la película. No es un tropiezo menor si se compara con los más de 1.000 millones que recaudó la segunda entrega animada apenas 18 meses antes.
La cercanía de la secuela animada le pasó factura
Walden situó el problema en la ventana entre ambos lanzamientos y en la pelea por hacerse notar en cartelera. Ahí encaja también el desgaste de una franquicia que llegó de nuevo al cine cuando el público aún tenía muy reciente a sus personajes en animación.
"Ahora mismo la competencia es tan feroz que hay que tener la película adecuada en el momento justo, con un público que sienta cierta demanda" - Dana Walden, presidenta de Disney
La ejecutiva fue más lejos al señalar el choque entre las dos versiones del mismo universo. Su diagnóstico recuerda otros remakes de Disney que llegan respaldados por marcas muy conocidas, pero no siempre encuentran la misma respuesta en taquilla.
"Diría que nuestra versión de acción real de 'Moana', que es excelente, pero creo que se vio perjudicada por la proximidad de nuestra segunda versión animada de 'Moana', que se realizó en circunstancias inusuales, pero se estrenó unos 18 meses antes" - Dana Walden, presidenta de Disney
Después remató la idea con una consecuencia directa. El estudio, en otras palabras, no logró que el regreso pareciera necesario.
"Así que quizás no hubo tiempo suficiente para generar una gran demanda acumulada para otra película" - Dana Walden, presidenta de Disney
Las críticas tampoco ayudaron a levantar el estreno
Solo un 33% de las valoraciones en Rotten Tomatoes fueron positivas.
Esa cifra no explica por sí sola una pérdida de 100 millones, pero sí dibuja un contexto áspero para una producción que necesitaba mucho más impulso comercial. Cuando una película nace con un coste tan alto, cada semana floja pesa más de la cuenta y el margen para corregir la trayectoria casi desaparece.
Además, el contraste con la secuela animada resulta difícil de esquivar. Una franquicia capaz de superar los 1.000 millones con una entrega y de perder dinero con otra en apenas 18 meses deja una pregunta incómoda sobre cuánto puede estirarse una misma marca sin agotar la demanda del público.
Disney mantiene viva la franquicia pese al golpe
La compañía ya ha confirmado nuevas entregas de Vaiana en el futuro, aunque el dato más revelador hoy no está en ese anuncio, sino en la distancia entre ambas apuestas. Entre los 1.000 millones de la secuela animada y los 323 millones de la versión en imagen real cabe casi toda la historia de este tropiezo.