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Disney+ ha movido ficha antes de que Furious cierre siquiera su primera tanda de episodios. La plataforma ha renovado la miniserie para una segunda temporada cuando todavía falta por emitirse el desenlace del primer ciclo.
El final de esa primera temporada llegará el 31 de agosto, después de un recorrido de ocho episodios. No deja de ser una señal llamativa, porque la renovación llega antes de que el público vea cómo remata una historia construida como miniserie.
Furious nació como miniserie, pero ya tiene continuidad
Los nuevos episodios llegarán a finales de este año o a comienzos del siguiente. Ese calendario convierte a Furious en uno de esos proyectos que nacen con apariencia cerrada y acaban abriendo otra puerta.
Hay además un punto de partida que añade una capa de curiosidad. Furious está basada libremente en la película de 1986 El caso de la viuda negra, de modo que la serie no parte de una idea original aislada, sino de una historia que ya tenía una vida anterior en otro formato.
En esa clase de adaptaciones suele estar buena parte del pulso narrativo, como ocurre también con miniseries de crimen real que estiran un caso conocido hacia nuevos matices de ficción.
Dos personajes opuestos sostienen el centro del relato
Al frente del reparto están Emmy Rossum y Lola Petticrew. Ambas interpretan a los dos polos que organizan la tensión principal, una agente del FBI y una asesina en serie.
La serie enfrenta a una investigadora federal con una asesina en serie. Esa oposición casi elemental, persecución frente a huida, orden frente a violencia, explica por qué una historia así puede aguantar más de un cierre anunciado.
Detrás del proyecto figura Elizabeth Meriwether como creadora y guionista. Su presencia concentra la identidad de la serie en una sola firma, algo importante cuando una ficción cambia de escala y pasa de miniserie a relato con segunda temporada.
La renovación llega antes del último episodio
Ahora la paradoja resulta evidente. Una serie planteada en ocho episodios todavía no ha emitido su final y ya tiene garantizada continuidad.
Esa decisión altera la lectura del último capítulo del 31 de agosto, porque ya no será solo un final, sino también el punto exacto en que una historia inspirada libremente en una película de 1986 deja de comportarse como una miniserie cerrada.