Las entradas de La Odisea ya están a la venta en España y eso coloca una película de hace casi tres mil años en una carrera muy actual, la de llegar primero a la mejor butaca.
El estreno mundial está previsto para el 17 de julio, aunque en ciudades como Zaragoza la primera sesión arrancará a las 23.59 del 16 de julio. Esa frontera de un minuto tiene algo de ritual moderno, como si el regreso de Odiseo también necesitara una pequeña cuenta atrás de madrugada.
Nolan volvió a Homero y lo hizo con una apuesta técnica total
Christopher Nolan dirige esta adaptación tres años después del estreno de Oppenheimer en 2024, pero aquí no se ha limitado a cambiar de historia. La película se ha grabado íntegramente en formato IMAX y es la primera de la historia en hacerlo.
Ahí está una de las claves del interés que ha despertado antes incluso de llegar a las salas, y en el encuadre según la sala ya aparecía una consecuencia directa de esa decisión técnica. No hablamos solo de una superproducción, sino de una película pensada desde el origen para una escala de exhibición muy concreta.
Primero fue un poema.
Luego llegó el cineasta que ha convertido el formato en parte del relato, y esa combinación explica por qué una historia tan antigua entra ahora en cartelera envuelta en una discusión sobre pantallas, proyecciones y experiencia de sala. La travesía de Odiseo tras la guerra de Troya sigue siendo la misma, pero el modo de mirarla cambia por completo cuando la técnica deja de ser un detalle y pasa a condicionar la forma de verla.
Odiseo regresa con un reparto que reúne varias generaciones
Matt Damon encabeza un reparto en el que también figuran Tom Holland, Zendaya, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong'o, Charlize Theron y Jon Bernthal. La suma llama la atención porque mezcla intérpretes asociados a franquicias masivas con nombres muy ligados al cine de autor y al gran drama industrial.
Esa mezcla no garantiza nada por sí sola, pero sí dibuja el tipo de película que Nolan suele perseguir, una en la que el peso del mito convive con rostros muy reconocibles para públicos distintos. Algo parecido ya se había visto en su rodaje al 100% en IMAX, donde la ambición formal y el gancho comercial aparecían unidos desde el anuncio inicial.
La preventa convierte el estreno en un acontecimiento de calendario
Que las entradas ya puedan comprarse semanas antes del estreno dice bastante sobre la temperatura del lanzamiento. También revela una rareza cada vez más visible en la industria, la de películas que empiezan a disputarse el espacio público mucho antes de que se apaguen las luces de la sala.
En Zaragoza ya hay proyecciones programadas para las 23.59 del 16 de julio, un detalle minúsculo en apariencia que en realidad mide muy bien la expectación. A veces una producción se explica mejor por ese primer minuto arañado al calendario que por cualquier campaña promocional.
Entre Homero y una sesión de medianoche solo hay un clic de distancia.