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Cliff Booth vuelve a la pantalla y lo hace con una rareza poco común en Hollywood, una secuela nacida del universo de Quentin Tarantino pero dirigida por David Fincher.
Brad Pitt encabeza Las nuevas desventuras de Cliff Booth llegará a los cines el 25 de noviembre y después dará el salto a Netflix el 23 de diciembre. La historia transcurre ocho años después de los hechos de Érase una vez en Hollywood.
Fincher toma el relevo mientras Tarantino escribe
Ahí está una de las tensiones más llamativas de la película. Tarantino firma el guion, pero mantiene su decisión de reservar su décimo largometraje como el último de su carrera, de modo que este regreso a Cliff Booth ocurre sin convertirse en esa despedida que muchos esperaban.
Ya se ha estrenado el primer tráiler.
Fincher se coloca detrás de la cámara en un cruce de trayectorias que también devuelve a Pitt a uno de sus personajes más celebrados. Entre ambos suman una relación profesional que pasa por Seven, El club de la lucha y El curioso caso de Benjamin Button, una cadena de títulos que ahora desemboca en una secuela con otro tono y otro punto de partida.
Pitt repite con dos socios clave de su carrera
Para Pitt, además, no es solo un reencuentro con Fincher. La película marca su tercera colaboración con Tarantino tras Malditos bastardos y Érase una vez en Hollywood, una continuidad que ayuda a entender por qué Cliff Booth, más que un simple personaje secundario rescatado, ha terminado convertido en el centro del nuevo relato.
Mientras tanto, el reparto amplía ese foco con Elizabeth Debicki, Scott Caan, Carla Gugino, Yahya Abdul-Mateen II y Peter Weller. En ese marco también encaja el regreso de Pitt a Cliff Booth, que vuelve a colocarlo en una figura ya asociada a una etapa muy concreta de su carrera.
Ocho años después, la secuela cambia el punto de vista
No vuelve la misma historia, claro. Ocho años dentro de una ficción bastan para mover el centro de gravedad de cualquier personaje, y aquí el dato importante no está solo en la distancia temporal, sino en que la nueva película adopta directamente el nombre de Cliff Booth.
Esa elección dice bastante sobre la operación narrativa. Lo que en la cinta anterior formaba parte de un dúo con Rick Dalton ahora se convierte en el eje principal, como si el guardaespaldas, chófer y especialista hubiera acabado escapando de la órbita de su viejo protagonista para reclamar película propia.
También pesa el calendario de estreno. Primero llegará a salas de todo el mundo el 25 de noviembre y, menos de un mes después, aterrizará en Netflix el 23 de diciembre, una doble ventana que sitúa la película entre la experiencia tradicional del cine y la circulación inmediata de las plataformas.
Fincher y Pitt ya habían cruzado su camino tres veces antes, y Tarantino suma aquí una tercera alianza con el actor. El resultado es una secuela ambientada ocho años después de Érase una vez en Hollywood que pone a Cliff Booth en primer plano y fija dos fechas muy concretas, el 25 de noviembre para cines y el 23 de diciembre para Netflix.