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Hawkins vuelve al invierno de 1985 con ocho episodios nuevos.
Netflix estrena el jueves 17 de septiembre la segunda temporada de Stranger Things Relatos del 85, una serie animada que expande el universo creado por los hermanos Duffer. El regreso no cambia de década ni de pueblo, pero sí ensancha el mapa de una historia que ahora encuentra nuevas grietas dentro de Hawkins.
El club regresa y vuelve a investigar lo que no debería estar ahí
Eleven, Mike, Dustin, Lucas, Max, Will y Nikki Baxter forman el Hawkins Investigators Club, el grupo desde el que arranca esta nueva tanda de capítulos. Su misión pasa por seguir el rastro de apariciones fantasmales y de unas criaturas llamadas hate sprites para impedir que se abra otra puerta al Mundo del Revés.
La novedad más concreta está bajo tierra. Eric Robles, productor ejecutivo y director de la serie, adelantó que la temporada se adentra en una mina de Hawkins que no había aparecido hasta ahora.
Ese detalle no es menor porque desplaza la acción hacia un espacio nuevo dentro de una mitología muy reconocible. Junto a la Hawkins Middle School y al Palace Arcade, la mina introduce otro escenario cerrado, más opaco y más propicio para que el misterio avance sin necesidad de salir de la ciudad.
Hawkins amplía su territorio sin salir de Hawkins
Resulta llamativo que una serie construida sobre portales y criaturas extrañas siga encontrando tensión en lugares cotidianos. Un colegio, una sala de recreativos y una mina bastan para recordar que en esta historia el peligro no llega desde lejos, sino que brota al lado de casa.
También cambia la manera de mirar a los personajes, porque aquí actúan como una pequeña patrulla adolescente organizada en torno a la pesquisa. Quien conozca la saga reconocerá enseguida el pulso de pandilla, aunque la presencia de Nikki Baxter añade una pieza más a ese grupo que intenta entender qué ocurre antes de que sea demasiado tarde.
Dentro de ese salto a la animación encaja bien otra adaptación que reordena su tiempo narrativo, aunque aquí el movimiento no consiste en avanzar años, sino en exprimir aún más un mismo invierno.
Las voces ponen cara a una pandilla que ya suena distinta
Brooklyn Davey Norstedt pone voz a Eleven, Luca Diaz interpreta a Mike, Jolie Hoang Rappaport a Max, Elisha EJ Williams a Lucas, Braxton Quinney a Dustin, Benjamin Plessala a Will y Odessa A’zion a Nikki Baxter. Brett Gipson, Jeremy Jordan y Janeane Garofalo completan el reparto principal de voces como Hopper, Steve Harrington y Anna Baxter.
En una franquicia tan reconocible, el trabajo vocal importa casi tanto como el diseño de los personajes. La serie necesita que el espectador entre en Hawkins por el oído antes incluso de detectar si está en un pasillo del instituto, frente a una máquina recreativa o al borde de esa nueva mina.
Netflix refuerza además su catálogo animado con movimientos que ya han aparecido en otros proyectos que combinan expansión de universo y animación, aunque en este caso todo gira alrededor de Hawkins y de sus ocho capítulos nuevos.
Al final, la segunda temporada vuelve al mismo punto que hizo célebre a Stranger Things, un grupo de chicos frente a algo que nadie más termina de ver, con una mina inédita al fondo y otra puerta al Mundo del Revés como amenaza concreta.