Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Tom Cruise llega hoy a los cines con una película que no depende de persecuciones ni de acrobacias, sino de algo bastante menos cómodo para una estrella de su tamaño. En Digger interpreta a un magnate del petróleo responsable de un desastre ecológico, bajo la dirección de Alejandro González Iñárritu, en un estreno fechado el 2 de octubre de 2026.
El problema es que la conversación alrededor de la película ya no gira solo en torno a su argumento.
La taquilla redujo sus previsiones antes del estreno
Primero se esperaba que el arranque en Norteamérica quedara entre 20 y 30 millones de dólares. Ahora ese cálculo ha bajado a una horquilla de entre 12 y 15 millones, mientras otras estimaciones sitúan el estreno incluso entre 7,5 y 12,5 millones.
Ahí aparece la escala real del desafío. La producción pasó de 160 a 180 millones de dólares tras un retraso, y la rentabilidad exige una recaudación total de entre 300 y 350 millones al sumar esos 180 millones de presupuesto y otros 100 millones de promoción.
Mientras tanto, en Estados Unidos compite con Verity: La sombra de un engaño, la adaptación de la novela de Colleen Hoover protagonizada por Anne Hathaway, Dakota Johnson y Josh Hartnett.
La crítica dejó una recepción partida en dos
No ayuda que la recepción crítica llegue ya dividida. La película suma un 52 % de valoraciones positivas en un agregador basado en 141 reseñas, una cifra que la deja lejos de ese consenso cómodo que a veces empuja a los indecisos hacia la sala.
Hay estrenos que convierten la discusión en gasolina publicitaria, pero aquí la división convive con unas previsiones de taquilla a la baja. Esa combinación vuelve más visible una pregunta incómoda, porque no basta con llamar la atención cuando la cuenta final arranca tan arriba.
Tom Cruise no aparece solo en pantalla.
Iñárritu reunió un reparto amplio para una historia incómoda
Junto a él figuran Sandra Hüller, Riz Ahmed, Emma D'Arcy, Jesse Plemons y John Goodman. El reparto refuerza la dimensión coral de una historia centrada en Digger Rockwell, un empresario petrolero cuya fortuna queda unida al daño ambiental que él mismo provoca.
Además, el personaje conecta con una ansiedad muy reconocible fuera del cine, porque coloca en el centro a una figura de poder obligada a cargar con las consecuencias de su propio negocio. Ese cruce entre culpa industrial, dinero y catástrofe explica parte del interés que ha despertado la película desde hace meses, como ya sugerían las primeras claves del personaje.
En España otro estreno recuerda que el contexto también pesa
Al mismo tiempo, el mercado español ofrece un contraste llamativo. La bola negra ya es el segundo mejor estreno nacional de la década por detrás de Torrente presidente y, además, representará a España en los Oscar 2027.
No es una comparación directa entre películas, pero sí una señal del momento. Cuando un título nacional logra abrirse paso con esa fuerza, el resto de estrenos comparte cartel con una conversación previa que también ordena la atención del público, igual que ocurre en la división crítica previa al estreno.
La cifra que sobrevuela toda la operación sigue siendo la misma. Entre una recepción crítica del 52 %, unas previsiones rebajadas hasta 12 a 15 millones de dólares y una necesidad de alcanzar entre 300 y 350 millones para entrar en beneficios, Digger llega a las salas con mucho más que una película en juego.