Zack Snyder presenta 'La última fotografía' en Toronto: 20 años de espera y un 22% de críticas

La película de Zack Snyder, escrita por Kurt Johnstad y rodada en 32 días, llegó a Toronto con 135 minutos de metraje y un 22% en el agregador de críticas.

17 de septiembre de 2026 a las 12:31h
Zack Snyder presenta 'La última fotografía' en Toronto: 20 años de espera y un 22% de críticas
Zack Snyder presenta 'La última fotografía' en Toronto: 20 años de espera y un 22% de críticas

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Veinte años de desarrollo no han servido para amortiguar el golpe.

Zack Snyder presentó La última fotografía en el Festival Internacional de Cine de Toronto con una mochila poco común incluso para un director acostumbrado a dividir al público. La película, escrita por Kurt Johnstad y protagonizada por Stuart Martin, Fra Fee y Sergio Herrera, llega después de dos décadas de idas y venidas y de un rodaje comprimido en 32 días.

Snyder tardó dos décadas en levantar una película rodada en 32 días

El propio Snyder sitúa el origen del proyecto antes de 300, lo que coloca la semilla de La última fotografía en una etapa muy anterior de su carrera. Entre una fecha y otra no hubo un vacío, sino más bien lo contrario, porque el director admite que buena parte de lo que hizo en ese tiempo acabó retrasando esta producción en lugar de acercarla.

"Han pasado, digamos, dos décadas. Una cosa habría sido si hubiéramos pasado esas dos décadas sin hacer nada más, pero la mayoría de las cosas que hicimos en realidad nos frenaron más que otra cosa". - Zack Snyder, director

La historia sigue a un exoperativo de la agencia antidrogas y a un fotógrafo de guerra después del asesinato de los padres de los sobrinos del primero. Ese punto de partida ya marca el tono de una película que busca moverse entre la violencia, el duelo y el desplazamiento, con un viaje compartido como motor dramático.

Después llegó la carrera contrarreloj.

"Creo que ya estábamos trabajando en esto antes de 300. Esta vez teníamos un hueco en la agenda, pero disponíamos de poco tiempo. Rodamos la película en 32 días. El mayor mérito se lo atribuyo al equipo y a nuestra propia capacidad para organizar y ejecutar el proyecto rápidamente y sin presupuesto". - Zack Snyder, director

Ese contraste entre una gestación de veinte años y un rodaje de apenas 32 días ayuda a entender parte de la recepción. En el centro queda una película de 135 minutos cuya duración, lejos de jugar a su favor, ha aparecido una y otra vez en las primeras críticas.

Toronto recibió 135 minutos que muchos críticos no perdonaron

La puntuación del filme cayó al 22 % en el agregador de críticas.

Algunas reseñas entraron al detalle con una dureza poco habitual incluso en el circuito de festivales, y las primeras reacciones en Toronto ya retratan ese clima. Un crítico la definió como lánguida y tediosa, otro escribió que había visto películas peores aunque no recordaba ninguna en ese momento, y una reseña habló de una gran decepción para la base más fiel del director.

Jason Gorber, crítico estadounidense, llevó el rechazo todavía más lejos.

"El aborto cinematográfico de Zach Snyder es una de las peores películas que jamás se hayan proyectado en este festival. Simplemente una mierda descarada en todos los niveles, un ejercicio de incompetencia y soberbia, y una vergüenza haber sido proyectada". - Jason Gorber, crítico estadounidense

Otras críticas incidieron en la misma herida desde otro ángulo. Una de ellas describió los 135 minutos como interminables y acusó a la película de alargarse y repetirse mal, mientras otra remataba el castigo con una imagen todavía más cruel al hablar de otros 45 minutos de basura pretenciosa de autor que dan risa.

Snyder respondió al ruido cuando la conversación ya iba por otra parte

La reacción no se quedó en la pantalla, porque Snyder también habló del clima que rodea a su nombre en redes y de cómo el algoritmo multiplica el volumen del rechazo. Su descripción dibuja una conversación deformada, donde importan menos los matices de una película que la facilidad con la que un insulto circula más rápido que una opinión razonada.

"Todos somos humanos. Supongo que en mi muro y esto es solo lo que me muestra el algoritmo, se percibe como una conversación. Aunque creo que al principio todo era '¡Zack Snyder apesta!', '¡Que se joda!', '¡Eres un fascista!', y ahora la tónica es 'Estáis locos de remate. Es solo una película. Calmaos'". - Zack Snyder, director

Luego afinó más esa idea al comparar la escala real del pase con la escala virtual del ruido. Había 1200 personas en la sala, recordó, pero miles de comentarios alrededor, incluido el de alguien que recortó un fragmento para asegurar que no había visto la película y que aun así estaba seguro de que había sido horrible.

Ahí aparece una tensión reconocible mucho más allá de este estreno, y otra polémica reciente en torno al montaje ya dejaba ver ese mismo desplazamiento del debate hacia símbolos más rápidos que la obra. Snyder lo resumió con una observación áspera y bastante terrenal, porque para él resulta más llamativo gritar odio o lanzar una etiqueta política que sentarse a discutir si una película funciona o no.

Solo había 1200 personas en la sala y, aun así, el ruido venía de miles.

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