Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Durante años, Hollywood vendió el desnudo como una herramienta más del oficio. Sin embargo, cada vez más intérpretes han convertido sus límites en una cláusula escrita y negociable.
Sarah Jessica Parker rodó las seis temporadas de Sexo en Nueva York con la condición de no aparecer desnuda en pantalla, y mantiene esa exigencia en todos los contratos de su carrera.
Zendaya puso el límite y además domina la taquilla
Zendaya también rechaza las escenas de desnudos porque considera que la exposición física no es necesaria para transmitir emociones. Mantuvo esa condición tanto en Euphoria como en Rivales, la película de Luca Guadagnino.
Ahí aparece una de las contradicciones más llamativas del negocio. La actriz está encaminada a ser la única que recaude más de 1.000 millones con tres películas en el mismo año, con La odisea, Spider-Man Brand New Day y Dune Parte 3.
Esa combinación entre control contractual y poder comercial no surge aislada. En una industria donde el cuerpo ha funcionado tantas veces como moneda visual, la desnudez en Euphoria ya había vuelto a colocar el debate en primer plano.
Algunos vetos nacieron de una convicción íntima
Chris Pratt dejó de aceptar desnudos y escenas de sexo después de unirse al cristianismo tras el nacimiento prematuro de su hijo en 2012. El actor sostiene que ese tipo de secuencias ya no encajan con sus convicciones actuales.
Neal McDonough llevó esa decisión hasta el choque frontal con la producción. En 2010 lo despidieron de la serie The Scoundrels por negarse a rodar una escena sexual exigida por el guion.
McDonough incluye en sus contratos una cláusula que le impide besar o participar en escenas de desnudos por respeto a su esposa, Ruvé Robertson. Para él, la violencia en pantalla pertenece a la ficción, mientras que un beso o una escena íntima le parecen mucho más reales.
Kirk Cameron fue aún más lejos durante el rodaje de Prueba de fuego. Exigió que maquillaran y caracterizaran a su esposa como a la actriz protagonista para intercambiarla en una escena romántica y grabarse besando a su propia mujer.
Otras actrices discuten la utilidad misma del desnudo
Jessica Alba lo explicó con una mezcla de pudor doméstico y cálculo interpretativo.
"No quiero que mis abuelos vean mis pechos. Sería raro en Navidad." - Jessica Alba, actriz
La actriz añadió además que, en las películas que ha hecho, desnudarse nunca elevaría la película. Su objeción no gira solo alrededor de la intimidad familiar, también cuestiona la idea de que mostrar más cuerpo mejore por sí mismo una escena.
Mila Kunis prefiere negociar la composición exacta de las secuencias sexuales y conservar la última palabra. Rechaza los desnudos frontales completos y lo plantea a los directores con una regla muy concreta sobre qué parte del cuerpo está dispuesta a mostrar y cuál no.
Megan Fox cambió su relación con este tipo de papeles después de ser madre. Desde entonces evita proyectos con desnudos o momentos sexuales en el guion para que sus hijos no la vean desnuda en el cine.
Cuando la negativa choca con series que hicieron del cuerpo un espectáculo
Lena Headey rechazó rodar desnuda la Caminata de la Vergüenza de Cersei Lannister en la quinta temporada de Juego de Tronos. La producción utilizó una doble de cuerpo y añadió digitalmente el rostro de la actriz.
Emilia Clarke contó que las negociaciones en esa misma serie podían convertirse en una pelea abierta con el set.
"He tenido peleas en el set en las que decía No, esta sábana se queda arriba, y me respondían No querrás decepcionar a los fans de Juego de Tronos. Yo ya solo contestaba Que les den." - Emilia Clarke, actriz
Penn Badgley también endureció sus condiciones, aunque más tarde y desde otra posición de fuerza. Empezó a rechazar secuencias de sexo y desnudos en You tras casarse con la cantante Domino Kirke, e impuso esos términos cuando su lugar en la industria ya estaba consolidado.
No todos pudieron hacerlo a tiempo.
El contraste lo resume Neal McDonough con una fecha y un despido en 2010, mientras Zendaya impone límites en Euphoria y Rivales al mismo tiempo que encadena tres superproducciones encaminadas a superar los 1.000 millones en un solo año.