Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia usa IA para transcribir manuscritos y buscar por palabras clave en libros de fábrica y visita

El archivo de Bizkaia combinará digitalización e inteligencia artificial para leer manuscritos antiguos, ordenar miles de páginas y facilitar búsquedas por palabras clave y descriptores.

07 de junio de 2026 a las 17:27h
Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia usa IA para transcribir manuscritos y buscar por palabras clave en libros de fábrica y visita
Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia usa IA para transcribir manuscritos y buscar por palabras clave en libros de fábrica y visita

Durante años, miles de páginas manuscritas esperaron una lectura paciente, casi artesanal. Ahora el Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia quiere dar otro paso y combinar digitalización e inteligencia artificial para que la búsqueda de información deje de depender solo del ojo entrenado de quien conoce cada estantería.

El cambio no parte de cero. Los libros sacramentales anteriores a 1900 ya están digitalizados gracias a un trabajo realizado entre 2004 y 2008, cuando el esfuerzo humano alcanzó una escala hoy difícil de repetir.

"Llegó a haber 30 personas indexando los datos" - Anabella Barroso, directora del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia

Hoy la foto es muy distinta. Actualmente trabajan tres personas en el centro, además de una persona en prácticas, de modo que la tecnología aparece menos como un lujo y más como una forma de ampliar la capacidad real de búsqueda y organización.

Primero llegarán los libros que nunca fueron fáciles de ordenar

El proceso comenzará con la digitalización de los libros de fábrica y los libros de visita. No es una elección menor, porque ambos conjuntos documentales concentran información útil para seguir rastros administrativos, económicos y cotidianos que a menudo quedan dispersos entre páginas de lectura desigual.

Barroso sitúa ahí una idea muy concreta.

"Digitalizar no es solo una cuestión económica" - Anabella Barroso, directora del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia

Después añade otra condición que parece simple, aunque en realidad decide el éxito del proyecto. "Hay que tener orden", recuerda la directora, porque escanear miles de páginas sin una estructura clara solo cambia el soporte del caos.

La meta consiste en permitir búsquedas por palabras clave y por diferentes descriptores. Para cualquiera que haya intentado localizar un apellido, una localidad o una pista concreta dentro de un manuscrito antiguo, la diferencia puede parecer la que existe entre recorrer un laberinto a oscuras y entrar con un mapa.

La máquina aprenderá letras que ni siquiera se parecen entre sí

Aquí aparece el verdadero reto técnico. La inteligencia artificial podrá transcribir automáticamente libros manuscritos, pero antes tendrá que aprender a reconocer escrituras que no responden a un único patrón y que cambian incluso dentro del mismo volumen.

Barroso describe ese problema con una imagen muy precisa.

"Hay que enseñarle los diferentes tipos de letra" a la inteligencia artificial, ya que "en un solo libro puedes encontrar muchísimas distintas" - Anabella Barroso, directora del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia

Ese aprendizaje no solo apunta a leer mejor. También abre la puerta a que la herramienta analice centenares de documentos a la vez para detectar patrones o reconstruir redes sociales y económicas que, en una consulta manual, exigirían semanas de trabajo sostenido.

En ese punto, el archivo deja de ser únicamente un depósito de papeles antiguos y empieza a comportarse como un terreno donde los datos conversan entre sí. Algo parecido ocurre en la larga historia de la IA, marcada por avances que dependen menos de la magia que de enseñar a una máquina a distinguir matices.

El dato digital crece, pero el original sigue mandando

Ni la automatización ni la transcripción cambian una cuestión de fondo. La inteligencia artificial puede analizar centenares de documentos y reconstruir relaciones entre personas y economías, pero ese trabajo parte siempre de materiales físicos que conservan el valor documental y la huella original.

Barroso lo resume con una doble advertencia que evita un malentendido frecuente sobre este tipo de proyectos.

"Sin sustituir" al pergamino original y "Sin estos documentos únicos no hay dato que analizar ni historia que reconstruir" - Anabella Barroso, directora del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia

Al final, la paradoja resulta reveladora. Cuanto más útil se vuelve la inteligencia artificial para leer, ordenar y relacionar documentos, más visible queda la dependencia de esos originales únicos, escritos a mano y conservados durante siglos, que siguen siendo el punto de partida de cualquier búsqueda por palabras clave o descriptores.

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