Bruselas fuerza a Google a abrir Android a IA rivales en 12 meses y a compartir datos de Search

La Comisión Europea da a Google 12 meses para permitir asistentes de IA rivales en Android y exige compartir datos de Google Search con otros motores y chatbots desde enero.

17 de julio de 2026 a las 15:12h
Bruselas fuerza a Google a abrir Android a IA rivales en 12 meses y a compartir datos de Search
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Europa acaba de tocar una de las bisagras más sensibles de Android.

La Comisión Europea ha dado a Google un plazo de 12 meses para abrir funciones clave del sistema operativo a servicios rivales de inteligencia artificial, una medida vinculante que busca que terceros tengan acceso efectivo e interoperabilidad con capacidades que hoy quedan reservadas a soluciones propias como Gemini.

Bruselas quiere que Android deje de escuchar a una sola voz

La decisión no gira solo alrededor de una disputa técnica. También entra en la vida cotidiana de quien saca el móvil del bolsillo y da una orden por voz, porque los usuarios podrán activar servicios alternativos de la competencia mediante una palabra de activación personalizada.

Ahí está el núcleo del pulso. Si Android permite cambiar de aplicación pero no concede el mismo nivel de acceso a los asistentes de IA, la elección existe sobre el papel y se encoge en el uso real.

Bruselas formaliza así una obligación concreta para que esas herramientas de terceros puedan funcionar de verdad dentro del sistema, no como invitadas con permisos limitados. En ese mismo terreno ya había aparecido el debate sobre el acceso de otras IA a Android, justo donde se decide qué asistente puede actuar y cuál solo puede responder.

"La sociedad está atravesando una profunda transformación digital. Necesitamos que este proceso sea justo y garantizar que nuestros ciudadanos tengan opciones. Nuestra decisión ayudará a los competidores más pequeños a competir y ofrecer esas opciones, al tiempo que protegemos la privacidad del usuario" - Teresa Ribera, vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Competencia

Además del sistema operativo, la Comisión aprieta en otro frente que lleva años marcando la puerta de entrada a internet. Google deberá compartir datos de Google Search con otros motores de búsqueda a más tardar en enero, como exige la Ley de Mercados Digitales.

Google tendrá que compartir datos, pero no sin condiciones

Esos datos son los que la compañía recopila para optimizar sus propios servicios de búsqueda. Bruselas quiere que, una vez anonimizados, también sirvan para el desarrollo de motores rivales y de chatbots de IA.

No es una cesión sin reglas. La Comisión ha fijado una fórmula para calcular el precio de los datos compartidos y un proceso transparente para acceder a ellos, mientras Google podrá evaluar antes de cada entrega si existe un riesgo grave para la ciberseguridad o la protección de datos.

El conflicto no enfrenta solo apertura y negocio, también cruza competencia, privacidad y seguridad en la misma capa del sistema.

Google ha respondido con dureza y sostiene que las decisiones europeas ponen en riesgo la seguridad y la privacidad de millones de europeos. La empresa también asegura que ha ofrecido soluciones de forma reiterada para cumplir la DMA y proteger a los usuarios.

"La realidad es que los asistentes de IA ya acceden de forma segura a las funcionalidades de Android y los fabricantes de teléfonos desempeñan un papel fundamental en su validación" - Google

Google discute el remedio mientras Europa fija el calendario

La compañía pide un proceso de implementación flexible y basado en pruebas, con margen para ponderar perjuicios y beneficios. No resulta una objeción menor cuando lo que está en juego son funciones profundas del teléfono y el acceso a los datos con los que una IA aprende a responder mejor.

Mientras tanto, el debate encaja con otro movimiento europeo alrededor del control de los datos y la infraestructura, como ya ocurrió con las exigencias sobre datos críticos en Europa. No parece casualidad que la discusión se libre al mismo tiempo sobre el asistente que vive dentro del móvil y sobre la materia prima que alimenta buscadores y chatbots.

Doce meses para Android y enero para Search dejan una imagen poco abstracta. Europa no discute ya si las grandes plataformas deben abrirse, sino qué cerraduras concretas tienen que soltar y con qué precio por cada llave.

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