Bruselas obliga a Meta a abrir WhatsApp a asistentes de IA de terceros mientras investiga un posible abuso de posición dominante

La Comisión Europea impone una medida provisional para que Meta permita el acceso de asistentes de IA de terceros a WhatsApp, al ver riesgo de daño “serio e irreparable” a la competencia.

10 de junio de 2026 a las 09:34h
Bruselas obliga a Meta a abrir WhatsApp a asistentes de IA de terceros mientras investiga un posible abuso de posición dominante
Bruselas obliga a Meta a abrir WhatsApp a asistentes de IA de terceros mientras investiga un posible abuso de posición dominante

Bruselas ha decidido intervenir antes de que el mercado quede cerrado. La Comisión Europea ha impuesto una medida provisional que obliga a Meta a permitir el acceso de asistentes de inteligencia artificial de terceros a WhatsApp mientras sigue abierta la investigación por presunto abuso de posición dominante.

La clave está en el tiempo. En los mercados digitales, una barrera puede levantarse en semanas y volverse casi imposible de desmontar meses después. Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea, sitúa ahí la urgencia de una decisión pensada para evitar un daño “serio e irreparable” a la competencia.

Meta cambió las reglas en octubre y la UE respondió en diciembre

Fue en octubre cuando Meta modificó las condiciones de acceso y vetó a los asistentes de inteligencia artificial de la competencia. A comienzos de diciembre, la Comisión abrió una investigación. En febrero, ya consideró que había indicios suficientes para sostener que la compañía probablemente estaba abusando de su posición dominante en el mercado.

No hablamos de un servicio menor. WhatsApp funciona como una puerta de entrada cotidiana a la vida digital de millones de personas, y ese papel ya había quedado expuesto en el cierre de WhatsApp a terceros, donde el acceso a asistentes externos aparecía como un problema de competencia y no solo de producto.

"El problema es que la tarifa [que cobra la compañía que dirige Mark Zuckerberg] es tan alta que no es económicamente viable para los competidores. El resultado es que el acceso a WhatsApp permanece, en la práctica, bloqueado". - Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea

Ese matiz importa porque una prohibición formal no siempre hace falta para expulsar rivales. Basta con poner un peaje tan alto que el paso deje de tener sentido económico. La Comisión entiende que eso habría ocurrido con la tarifa de acceso planteada por Meta.

La UE quiere evitar que la inteligencia artificial llegue tarde a competir

El Ejecutivo comunitario actúa al amparo del reglamento de mercados digitales, diseñado para intervenir con rapidez cuando detecta indicios de infracción por parte de los llamados guardianes del mercado. La norma reserva esa etiqueta a empresas con al menos 45 millones de usuarios, una facturación mínima de 7.500 millones de euros en cada uno de los últimos tres años en el espacio económico europeo o un valor bursátil superior a 75.000 millones de euros, siempre que operen en al menos tres Estados miembros.

Aquí no solo está en juego una disputa entre una plataforma y sus rivales. También pesa la memoria de otras investigaciones que llegaron tarde, cuando el dominante ya había afianzado su posición. Ribera lo resumió como una lección aprendida por las autoridades de Competencia europeas.

"Hemos aprendido de las lecciones del pasado. El hecho de que las autoridades de Competencia no actuaran con la rapidez suficiente en algunos casos pudo dar lugar a que los operadores dominantes se afianzaran tanto como para evitar que los mercados fueran competitivos. Eso es lo que queremos evitar. No podemos permitir que ocurra con la inteligencia artificial". - Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea

La decisión, por tanto, no pretende cerrar el paso a Meta, sino impedir que un punto de acceso decisivo quede bajo control exclusivo de quien ya domina la plataforma. En paralelo, la discusión sobre cómo Meta integra la IA en sus servicios también ha aparecido en el control de la IA en Meta, donde el foco estaba en la capacidad real de elección de los usuarios.

La libertad de elegir asistente pasa por una puerta concreta

Ribera insiste en que la mitad de las quejas recibidas proceden de compañías de inteligencia artificial de Estados Unidos. La observación busca desmontar una sospecha habitual en estas batallas regulatorias, la de un posible sesgo proteccionista. La Comisión sostiene justo lo contrario, que sus normas no buscan cerrar el mercado, sino mantenerlo abierto.

Además, la medida provisional seguirá vigente mientras dure la investigación. La razón vuelve a ser el calendario. En mercados que evolucionan deprisa, la competencia puede desaparecer antes de que llegue la resolución definitiva, y para entonces el daño puede resultar casi imposible de reparar.

"Estas medidas provisionales salvaguardarán la competencia en el creciente mercado de los asistentes de IA, al preservar un punto de acceso clave para llegar a los consumidores en Europa —WhatsApp— y permitir que las empresas de IA innoven, crezcan y alcancen todo su potencial. Con la decisión de hoy, también preservamos la libertad de elección de los ciudadanos de toda Europa en cuanto a los asistentes de IA que desean utilizar con WhatsApp, sin que esa decisión se tome por ellos". - Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea

La tensión de fondo cabe en una sola pregunta que ya afecta a la vida cotidiana. Cuando una aplicación de mensajería concentra la conversación personal, comercial e incluso profesional, decidir qué asistente puede entrar en ese espacio equivale también a decidir qué opciones reales llegan al usuario. Por eso Bruselas ha optado por actuar ahora y no cuando el mercado ya esté resuelto de hecho.

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