Dario Amodei, de Anthropic, pide frenar la IA y alerta de que en 6 o 12 meses un enjambre podría apoderarse de Internet

Amodei propone auditores externos, compromisos verificables y un acuerdo internacional con China para frenar la carrera de la IA. Altman, Musk y Hassabis respaldan el aviso.

14 de septiembre de 2026 a las 14:24h
Dario Amodei, de Anthropic, pide frenar la IA y alerta de que en 6 o 12 meses un enjambre podría apoderarse de Internet
Dario Amodei, de Anthropic, pide frenar la IA y alerta de que en 6 o 12 meses un enjambre podría apoderarse de Internet

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La escena tiene algo de giro inesperado. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, pidió el sábado frenar el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial justo cuando las compañías que compiten por llegar antes siguen empujando sistemas cada vez más capaces.

Amodei puso sobre la mesa un freno de tres pasos

Su ensayo plantea auditores externos para los modelos, compromisos verificables para espaciar los saltos de capacidad y consensos internacionales que incluyan a China. No es un matiz menor, porque desplaza la discusión desde la simple prudencia verbal hacia mecanismos que puedan medirse y comprobarse.

Amodei advirtió de que en seis o 12 meses un enjambre de agentes de inteligencia artificial podría apoderarse de todo Internet.

Detrás de esa imagen aparece una pregunta muy concreta. ¿Qué ocurre cuando los sistemas dejan de ser solo asistentes de texto y pasan a actuar en cadena, con autonomía suficiente para copiarse, coordinarse y ocupar servicios, páginas y tareas a una escala imposible para un equipo humano?

Sus rivales aplaudieron una idea que les complica el negocio

Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, y Elon Musk, fundador de xAI, celebraron el texto de Amodei. También lo hizo Demis Hassabis, científico jefe de Alphabet y líder de la inteligencia artificial en Google, una figura que además acaba de ganar el premio Nobel de Química por aplicar la inteligencia artificial a la biología.

"El ensayo de Dario señala el camino correcto hacia adelante. Los detalles necesitan trabajarse, pero la dirección es la correcta para enfrentar este momento crítico" - Demis Hassabis, científico jefe de Alphabet y líder de la inteligencia artificial en Google

Que ese respaldo llegue desde empresas enfrentadas entre sí dice bastante del momento. La carrera sigue, pero sus protagonistas empiezan a admitir que la velocidad ya no solo da ventaja, también multiplica el riesgo político y comercial.

Ahí entra otra capa menos visible. Anthropic prepara su salida a Bolsa y Sam Altman anunció el sábado que retrasará la de OpenAI porque ahora sería un momento desaconsejable, una coincidencia que mezcla cautela regulatoria y cálculo financiero.

Hassabis ya defendía un supervisor parecido al de Wall Street

Recientemente, Hassabis publicó su propia propuesta para crear un organismo de estándares para la inteligencia artificial de vanguardia. Su idea recuerda a la FINRA, el supervisor que vigila a los corredores de bolsa en Estados Unidos, y busca revisar los nuevos modelos antes de que lleguen al mercado.

Esa comparación con las finanzas ayuda a entender el cambio. Durante años, gran parte de la industria habló como si bastara con publicar, probar y corregir después, pero un supervisor previo funciona al revés y obliga a demostrar antes que un sistema no cruza ciertos límites, como ya se planteaba en controles externos previos.

No todos juegan con esa misma lógica.

Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, mantiene su apuesta por modelos abiertos y no audita esos sistemas mientras los desarrolla. Ese contraste vuelve más nítida la fractura que se abre en la industria entre quienes piden filtros antes del lanzamiento y quienes prefieren publicar primero, una tensión que también asoma en el debate sobre pruebas antes de vender modelos.

La paradoja queda servida en pocas líneas. Los directivos que más han acelerado esta carrera piden ahora controles externos, mientras una de las mayores plataformas del sector sigue defendiendo un modelo abierto sin auditorías durante el desarrollo.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía