El S&P 500 sube, pero casi el 80% de sus acciones cae mientras el bono a 10 años salta al 5,3%

Septiembre dejó una subida del Nasdaq 100 del 3% y apenas un leve retroceso del S&P 500, pero con una caída del 5% en la acción media y solo dos sectores al alza.

07 de octubre de 2026 a las 07:45h
El S&P 500 sube, pero casi el 80% de sus acciones cae mientras el bono a 10 años salta al 5,3%
El S&P 500 sube, pero casi el 80% de sus acciones cae mientras el bono a 10 años salta al 5,3%

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Wall Street vivió en septiembre una de esas escenas que parecen contradictorias hasta que se mira debajo del índice. El Nasdaq 100 subió un 3% y el S&P 500 apenas cedió, pero casi el 80% de las acciones del S&P registraron pérdidas, la acción media cayó un 5% y solo dos de los 11 sectores lograron avances.

Subieron los índices, pero la mayoría cayó

No fue un mercado que avanzara en bloque. Meta y Alphabet compensaron las pérdidas de casi todas las empresas de medios de comunicación y telecomunicaciones dentro del sector de servicios de comunicaciones, una concentración que ayudó a maquillar el aspecto real del mes.

En el S&P 500, 41 de las 100 acciones de mayor capitalización subieron, mientras solo 10 de las 100 de menor capitalización ganaron terreno. La misma fractura apareció en el Russell 2000, que cayó un 5%, al tiempo que las 50 acciones principales subieron un 2%.

Septiembre dejó un liderazgo muy estrecho.

Esa estrechez importa porque cambia la lectura del mercado. Desde fuera puede parecer que la bolsa aguanta, pero por dentro el avance depende cada vez de menos nombres y castiga a un grupo mucho más amplio de compañías.

Los bonos apretaron justo cuando los beneficios dejaron de acelerar

Al mismo tiempo, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años subió del 4,7% al 5,3% en septiembre. Cuando esa referencia escala tan deprisa, la renta variable pierde parte de su atractivo relativo y el crédito empieza a exigir más prima para asumir riesgo.

El movimiento no quedó limitado a la deuda pública. El diferencial de los bonos corporativos con calificación CCC frente a los bonos del Tesoro subió más de un punto porcentual, y también aumentaron los diferenciales de los bonos municipales, hipotecarios y de los gobiernos de Francia e Italia.

Además, una búsqueda de refugio ya había aparecido en la presión sobre la Bolsa, donde la deuda alta y la revisión de valoraciones empezaban a caminar juntas. Aquí la señal vuelve con más detalle y con un mensaje menos vistoso que un gran titular tecnológico, pero más directo para el precio del dinero.

"En la primera mitad del año hemos asistido a un aumento rápido y vertiginoso tanto de los beneficios como de las expectativas de beneficios. Desde el verano, los buenos resultados han comenzado a moderarse. Los beneficios siguen siendo sólidos, pero al mercado le preocupa mucho la segunda derivada: las revisiones de los beneficios" - Christian Mueller-Glissmann, director de investigación de asignación de activos de Goldman Sachs

La clave ya no está solo en ganar dinero, sino en crecer al ritmo que el mercado había descontado. Por eso pesa que las previsiones de beneficios de los analistas para el próximo año se hayan estancado en las últimas semanas, después de avanzar con solidez desde febrero.

La economía crece, pero el gasto fuera de la IA no acompaña

Mientras tanto, la economía de Estados Unidos mantuvo pulso. El modelo GDPNow de la Fed de Atlanta situó el crecimiento del tercer trimestre en el 3,7%, una cifra que no encaja fácilmente con la imagen de un frenazo general.

Ahí aparece otra tensión menos visible. Arend Kapteyn, economista jefe del banco de inversión de UBS, resumió el gasto de capital excluyendo a las empresas de tecnología de IA con una frase seca.

"Se sitúa en cero" - Arend Kapteyn, economista jefe del banco de inversión de UBS

Eso dibuja una economía que todavía avanza, pero donde la inversión empresarial no se reparte de forma homogénea. Una parte del impulso sigue concentrada en el negocio ligado a la IA, una pauta que conecta con el riesgo de concentración bursátil cuando demasiadas expectativas descansan sobre el mismo puñado de compañías.

El contraste final cabe en dos imágenes del mismo mes. Por un lado, una economía que el GDPNow coloca en el 3,7% en el tercer trimestre. Por otro, un mercado donde casi el 80% de las acciones del S&P perdió terreno mientras el bono a 10 años saltaba del 4,7% al 5,3%.

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