Emiratos lidera el uso de IA con un 70% y España supera a Estados Unidos, que se queda en el 31%

El Microsoft AI Diffusion Report sitúa el uso de IA en el 17,8% mundial, pero con fuertes brechas: Emiratos Árabes Unidos encabeza la lista, España llega al 44% y EE. UU. queda por detrás.

27 de julio de 2026 a las 14:33h
Emiratos lidera el uso de IA con un 70% y España supera a Estados Unidos, que se queda en el 31%
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La inteligencia artificial ya tiene geografía propia, y no se parece del todo al mapa económico que solemos dar por hecho.

El Microsoft AI Diffusion Report siguió la economía de la inteligencia artificial en 100 países durante el primer trimestre de 2026 y dibujó una escena desigual. El 17,8% de la población mundial en edad laboral utiliza inteligencia artificial, pero esa media esconde brechas muy marcadas entre regiones y también entre países que compiten en la misma liga digital.

Emiratos y Singapur tiran del uso mientras Estados Unidos queda atrás

Encabeza la tabla Emiratos Árabes Unidos con un 70% de uso entre su población en edad de trabajar.

Singapur aparece después con un 63%, y Noruega llega al 49%. Irlanda y Francia comparten el 48%, mientras España alcanza el 44% y queda por delante de Estados Unidos, que registra un 31%.

No es un matiz menor. El país que concentra buena parte del negocio global de la IA y que llevó el empleo de desarrollador hasta 2,2 millones de puestos en 2025, un 8,5% más que el año anterior, presenta una adopción muy inferior a la de varios mercados más pequeños.

España entra en la conversación con una cifra del 44%

España se sitúa en un 44%.

Esa cuota la coloca cerca de la franja alta del ranking, en una zona donde también figuran Nueva Zelanda con un 43%, Reino Unido con un 42%, Países Bajos con un 42% y Catar, que cierra los diez primeros con ese mismo 42%. La distancia con Estados Unidos vuelve a llamar la atención porque no habla de capacidad de desarrollar modelos, sino de cuánto ha entrado ya la herramienta en la vida laboral.

Más abajo, el contraste se vuelve áspero.

Venezuela y Rusia registran un 10%, Marruecos un 12% y Bolivia un 13%. Ahí la inteligencia artificial deja de parecer una ola homogénea y empieza a verse como una tecnología que avanza a velocidades muy distintas según el lugar desde el que se mire.

La brecha entre Norte y Sur no desaparece cuando miramos la IA

El Norte Global alcanza un 27,5% de uso frente al 15,4% del Sur Global.

La diferencia importa porque la cifra mundial del 17,8% puede sugerir una expansión más uniforme de la que realmente existe. De hecho, el reparto confirma que la difusión de estas herramientas sigue una lógica conocida, con infraestructuras, acceso y tejido económico marcando quién incorpora antes la tecnología al trabajo diario.

Ese desequilibrio también ayuda a leer mejor por qué algunos países pequeños aparecen tan arriba. En mercados donde la digitalización ya formaba parte del funcionamiento cotidiano, el salto hacia la IA parece menos una ruptura que una capa nueva sobre hábitos previos, como ya ocurrió en otros ecosistemas europeos de IA.

China no domina la lista, pero sí juega con reglas propias

China aparece en el informe a través de un rasgo que la distingue del resto de grandes potencias tecnológicas.

Su ecosistema de inteligencia artificial incluye productos locales como Baidu, Alibaba, Deepseek, Moonshoot y Kimi K3, una constelación propia que muestra hasta qué punto el mercado chino funciona con referencias internas y con oferta doméstica suficiente para sostener su expansión. Esa lógica ya se percibe en la carrera de Kimi K3, donde la competencia se mide entre nombres locales que ya pesan por sí mismos.

Microsoft construyó el informe a partir de telemetría anonimizada de sus propios productos.

Ese detalle obliga a leer el mapa con una idea en mente. Más que una fotografía abstracta de la inteligencia artificial, el informe retrata cómo circula en la práctica dentro de herramientas concretas y entre personas que ya las usan para trabajar, de modo que la difusión global no solo depende de tener acceso a la IA, sino de incorporarla al pulso ordinario del empleo.

El contraste final resulta difícil de ignorar. Estados Unidos suma 2,2 millones de empleos de desarrollador y aun así marca un 31% de uso, mientras Emiratos Árabes Unidos alcanza el 70% y España llega al 44%, una diferencia que recuerda que liderar la industria no siempre equivale a ser quien más la usa.

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