IA dispara primas salariales de hasta el 97% en España y agranda la brecha entre grandes empresas y pymes

En DES 2026, el debate sobre IA y empleo en España se centra en salarios, formación y adopción empresarial: el 55% de las grandes corporaciones ya usa IA, frente al 30% de las pymes.

21 de junio de 2026 a las 18:46h
IA dispara primas salariales de hasta el 97% en España y agranda la brecha entre grandes empresas y pymes
IA dispara primas salariales de hasta el 97% en España y agranda la brecha entre grandes empresas y pymes

La discusión sobre inteligencia artificial y empleo ya no gira solo alrededor de una amenaza abstracta. En la décima edición del DES-Digital Enterprise Show 2026, el foco se desplaza hacia algo más concreto, que afecta al salario, a la formación y a la forma misma de trabajar en España.

El mercado laboral español registra primas salariales de hasta el 97% vinculadas a la inteligencia artificial.

Las empresas ya la usan, pero no todas avanzan al mismo ritmo

Hoy el contraste más visible aparece dentro del tejido empresarial. El 55% de las grandes corporaciones ya ha integrado soluciones de inteligencia artificial en sus procesos diarios, frente al 30% de las pequeñas y medianas empresas.

Miguel Escassi, Head of Government Affairs and Public Policy de Google Iberia, sitúa además un cambio geográfico que hace unos años habría sonado improbable cuando afirma que el ecosistema tecnológico nacional “se está moviendo hacia el sur de España”.

Esa fotografía encaja con un mercado donde la adopción ya no depende solo de comprar herramientas. También importa quién puede absorber el coste del cambio, reorganizar equipos y convertir la automatización en una rutina de trabajo, algo que ya asoma en el uso diario de IA entre profesionales en España.

"La historia nos ofrece una lectura tranquilizadora. Lo que veremos es que complementaremos nuestras capacidades con la IA" - Miguel Escassi, Head of Government Affairs and Public Policy de Google Iberia

La idea de complemento aparece una y otra vez, aunque no resuelve por sí sola la tensión central. Si una tecnología eleva tanto el valor de ciertos perfiles, la pregunta deja de ser cuántos empleos desaparecen y pasa a ser quién accede a los nuevos requisitos y quién se queda fuera.

LinkedIn y EOI ponen el foco donde más duele

Ángel Sáenz de Cenzano, Country Manager de LinkedIn en España y Portugal, describe un cambio que va bastante más allá de aprender a usar una aplicación. A su juicio, la transformación implica el rediseño de los roles, de las habilidades, de las tareas y de la forma de aproximarse a lo que hacemos, cómo lo hacemos y qué resultados buscamos.

No basta con el título.

Ángel Sáenz de Cenzano, Country Manager de LinkedIn en España y Portugal, advierte que “la carrera académica ya no basta para acceder a las oportunidades adecuadas”. También sostiene que la conversación correcta no debería centrarse tanto en si la IA destruye empleos, sino en cómo se incorpora dentro de las compañías, como ya ocurrió en otras grandes transformaciones.

Diego Crescente de Antonio, director general de EOI, propone por eso considerar la formación continua de los trabajadores como una “infraestructura crítica”. Rosario Sierra, directora de Corporate Business de LinkedIn para España y Portugal, empuja la misma idea desde otra esquina cuando afirma que el talento está ahí, pero que la gente necesita acceso a la formación.

La escena tiene algo de paradoja cotidiana. Las empresas buscan perfiles mejor preparados justo cuando las reglas de preparación se vuelven más inestables, una tensión que también aparece en los nuevos perfiles de IA que empiezan a cotizar al alza.

"Nuestra profesionalidad tendrá que ver con la capacidad de seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida profesional" - Rosario Sierra, directora de Corporate Business de LinkedIn para España y Portugal

La automatización entra en la empresa cuando alguien sabe usarla

Mar Romero, People & ESG Director Europe de ALSEA, resume el problema desde la gestión de personas con una frase muy pegada a la realidad de cualquier oficina. “La tecnología genera valor cuando las personas saben cómo utilizarla”.

Después añade un matiz decisivo. “La tecnología por sí sola no transforma nada. El liderazgo seguirá determinando hasta dónde se puede llegar”.

Andrés Ortega, Chief People Officer de Petit Palace, lleva esa lógica al terreno del servicio y de la operación diaria. Sus clientes buscan una experiencia personalizada y la empresa intenta implantar la IA de una forma práctica, simplificar su uso, centrarse en lo importante y aplicar la automatización allí donde tenga sentido.

Gemini empuja el salto desde el asistente hacia el agente

En paralelo, el desarrollo de soluciones como Gemini señala un cambio técnico que ayuda a entender por qué el debate laboral se ha acelerado tanto. La transición va desde asistentes conversacionales básicos hacia una inteligencia artificial agéntica capaz de procesar de manera autónoma flujos de trabajo de alta complejidad.

Visto así, ya no hablamos solo de herramientas que responden preguntas. Hablamos de sistemas que pueden encadenar tareas, gestionar pasos intermedios y entrar en zonas del trabajo que hasta hace poco exigían supervisión humana constante.

Ahí reaparece la cifra más incómoda del artículo. Si las grandes corporaciones duplican casi la adopción de las pymes, con un 55% frente a un 30%, y el mercado ya paga primas salariales de hasta el 97%, la brecha no nace en la máquina, sino en el acceso desigual a aprender a trabajar con ella.

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