Jaén abrirá en diciembre dos instalaciones llamadas a concentrar una parte poco visible y muy concreta de la tecnología de defensa española.
El Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación ocupará 640 hectáreas y moviliza una inversión de 220 millones de euros. La actividad arrancará con un centenar de empleados, aunque la puesta en marcha del complejo apunta a 2.500 puestos de trabajo directos e indirectos.
El centro nació para probar lo que ya cambia la defensa
CETEDEX no se limitará a reunir laboratorios. Desarrollará sistemas antidrones, vehículos autónomos conectados e inteligencia artificial aplicada a la defensa, tres campos que hoy avanzan a la vez y que obligan a ensayar hardware, software y comunicaciones bajo condiciones muy distintas.
Enrique Campo, teniente general y director del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, situó esa urgencia en el terreno de los hechos recientes.
"La experiencia de los recientes conflictos hace que la importancia se multiplique" - Enrique Campo, teniente general y director del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial
No es una declaración menor si se mira el catálogo previsto para el complejo. El proyecto suma 37 iniciativas tecnológicas e incorpora infraestructuras como una cámara anecoica, un simulador antidrón y un túnel láser.
La combinación de esas instalaciones permite ensayar desde interferencias y sensores hasta respuesta automática frente a aeronaves no tripuladas. Ahí aparece una idea de fondo que explica por qué un centro así no funciona como un polígono industrial al uso.
Las empresas ya se mueven antes de que llegue diciembre
Algunas señales ya están sobre la mesa. Empresas como Escribano y FMG se han instalado en el territorio vinculado al proyecto, mientras la presentación celebrada en Sevilla reunió también a firmas como Alysys Robotics, Novaindef y GDELS Santa Bárbara Sistemas.
Ese movimiento empresarial encaja con una ambición más amplia de tejido productivo, algo que también asoma en el salto de la IA civil hacia aplicaciones militares. Cuando un centro concentra pruebas, proveedores y desarrollo, la tecnología deja de ser un prototipo aislado y empieza a formar una cadena de valor.
Pedro Fernández, delegado del Gobierno de España en Andalucía, lo expresó en términos industriales.
"Supone el fortalecimiento del tejido empresarial e industrial de la provincia, generando nuevas cadenas de valor" - Pedro Fernández, delegado del Gobierno de España en Andalucía
Juan Latorre, presidente de la Diputación de Jaén, utilizó una imagen parecida al hablar de un ecosistema industrial, empresarial y económico importante para la provincia. La diferencia aquí es que ese ecosistema se apoya en instalaciones físicas muy específicas y en una colaboración institucional donde participan el Ministerio de Defensa a través del INTA, la CTA y la Diputación Provincial de Jaén.
La defensa empuja tecnologías que luego salen del recinto
Elías Atienza, director general de la Corporación Tecnológica de Andalucía, puso el foco en una función menos visible y muy práctica.
"Facilitar el contacto entre las empresas y el sector de conocimiento" - Elías Atienza, director general de la Corporación Tecnológica de Andalucía
Ese puente importa porque muchos desarrollos nacen en entornos muy especializados y solo despegan cuando encuentran una vía de transferencia. En ese punto, la presión estratégica sobre la IA ayuda a entender por qué defensa, industria y conocimiento técnico aparecen cada vez más entrelazados.
Atienza añadió otra idea que suele pasar desapercibida fuera de estos debates.
"No hay que olvidar que muchas de las aplicaciones que se sacan, que son novedosas de la defensa, pasan después al mundo civil de una forma muy exitosa" - Elías Atienza, director general de la Corporación Tecnológica de Andalucía
Esa es, quizá, la tensión más interesante del proyecto. Arranca con un centenar de empleados, pero se presenta sobre 640 hectáreas, 37 proyectos tecnológicos y 220 millones de euros, una escala que obliga a mirar más allá del recinto y a preguntarse cuánto de lo que allí se pruebe acabará formando parte de la vida civil.