La duda sobre la infraestructura de IA hunde a ASML, Nvidia y SK Hynix en Europa y Asia

Las bolsas castigan a valores ligados a la IA y a los semiconductores ante el temor de que el despliegue de infraestructuras para IA se ralentice.

16 de octubre de 2026 a las 07:22h
La duda sobre la infraestructura de IA hunde a ASML, Nvidia y SK Hynix en Europa y Asia
La duda sobre la infraestructura de IA hunde a ASML, Nvidia y SK Hynix en Europa y Asia

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La sacudida llegó al mismo tiempo a las pantallas de media Europa y Asia. Los valores más ligados a la inteligencia artificial y a los semiconductores encajaban descensos severos mientras el mercado empezaba a poner precio a una posibilidad incómoda, que el despliegue de infraestructuras para la IA avance más despacio de lo que se daba por hecho.

Europa abrió la sesión con el retroceso ya descontado

ASM caía un 8,7% a media sesión.

También retrocedían Be Semiconductor con un 5,5%, ASML con un 5,2%, Infineon con un 8,4% y Siemens Energy con un 5%, una secuencia que mezcla chips, equipos y energía y que deja ver hasta qué punto el negocio de la IA depende de varias piezas a la vez.

Mientras Ámsterdam cedía casi un punto y Berlín medio punto, París y Madrid lograban alzas de algunas décimas. El EuroStoxx 50 perdía un 0,70%, con un mapa europeo partido entre la corrección general y algunos intentos de aguante.

La caída venía de antes y cruzó de Wall Street a Asia

La jornada anterior ya había dejado una señal en Estados Unidos, con el Nasdaq a la baja cerca del 1% y CoreWeave desplomándose otro 7% tras haber cedido un 15% el día previo.

Intel bajaba un 6% y Nvidia un 2,5%. No es un matiz menor, porque cuando ceden a la vez una firma que fabrica chips y otra que simboliza la fiebre inversora en IA, el mercado parece discutir algo más profundo que una mala sesión aislada.

Después llegó Asia.

El Kospi surcoreano se desplomaba un 7,6%, Tokio caía un 4,8%, SK Hynix perdía un 11% y Samsung Electronics un 9,5%. La venta afectó a fabricantes de memoria y a gigantes de la electrónica de consumo, dos eslabones que suelen beneficiarse cuando el gasto tecnológico acelera y que esta vez quedaron en la zona de impacto.

El miedo no está solo en los chips, también en el ritmo de inversión

Mohit Kumar, economista de Jefferies, puso nombre a esa inquietud con una frase muy concreta sobre el vínculo entre tecnología y economía.

"Una ralentización en el despliegue de infraestructura para la IA supondría una marcada desaceleración en las perspectivas de crecimiento de EE. UU." - Mohit Kumar, economista de Jefferies

La observación ayuda a entender por qué el castigo bursátil alcanzó a compañías tan distintas entre sí. Si el mercado teme menos centros de datos, menos compras de equipos o un calendario más lento para ampliar capacidad, la onda expansiva no se detiene en los diseñadores de chips y acaba llegando a proveedores industriales y energéticos. En esa cadena encaja también la factura bursátil de la IA, donde ya afloraba el coste material de sostener esta carrera.

TSMC gana dinero récord, pero el mercado mira más lejos

TSMC registró su sexto beneficio trimestral récord consecutivo.

Aun así, la compañía se muestra cautelosa respecto a 2027 por las incertidumbres macroeconómicas. Ahí aparece una contradicción que pesa mucho en Bolsa, porque una empresa puede encadenar resultados récord y al mismo tiempo enfriar las expectativas sobre el terreno en el que todos están proyectando el siguiente salto de crecimiento.

Esa tensión entre beneficios presentes y dudas sobre la siguiente fase de inversión resulta aún más visible cuando el cuello de botella ya no depende solo de fabricar más chips, sino de levantar, alimentar y equipar la infraestructura que los hace útiles. Algo parecido asoma en el empaquetado de chips de IA, otra pieza industrial menos vistosa y cada vez más decisiva.

Al final, el contraste más elocuente queda ahí mismo. TSMC enlaza seis beneficios trimestrales récord, pero basta con que surjan dudas sobre 2027 para que desde Ámsterdam hasta Seúl el mercado castigue en bloque a quienes viven de que la infraestructura de la IA siga creciendo al ritmo esperado.

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