La IA sube un 18% las notas de deberes, pero hunde un 20% los exámenes sin ayuda

Un seguimiento a 27.000 estudiantes chinos revela que el uso de IA mejora los deberes, pero empeora el rendimiento cuando los alumnos se enfrentan solos a los exámenes.

22 de agosto de 2026 a las 16:16h
La IA sube un 18% las notas de deberes, pero hunde un 20% los exámenes sin ayuda
La IA sube un 18% las notas de deberes, pero hunde un 20% los exámenes sin ayuda

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Suben las notas de los deberes y bajan las de los exámenes.

Esa es la grieta que aparece en un seguimiento de 27.000 estudiantes chinos de entre 12 y 18 años durante 30 meses, entre 2022 y 2025. David Stromberg, de la Universidad de Estocolmo, y Victor Lei y Wu Yanhui, de la Universidad de Hong Kong, midieron qué ocurría cuando la inteligencia artificial entraba en la rutina escolar y encontraron una paradoja incómoda.

La ayuda en casa mejoró los deberes, pero el examen contó otra historia

El 80% de los alumnos declaró usar modelos como Doubao y DeepSeek, y sus calificaciones en los deberes crecieron un 18%. Al mismo tiempo, su rendimiento en pruebas sin apoyo tecnológico cayó un 20%, justo en el terreno donde ya no vale pedirle a una máquina que complete el trabajo.

También cambió el tiempo de estudio. Los alumnos que utilizaban estas herramientas pasaron de dedicar 64 minutos de media en casa a 45, una reducción que sugiere que la rapidez para resolver una tarea no siempre equivale a comprenderla.

Ahí aparece una diferencia decisiva que conecta con notas infladas por IA. Una cosa es entregar un ejercicio correcto y otra muy distinta recordar, relacionar y defender ese conocimiento cuando desaparece la pantalla de ayuda.

La pérdida fue mayor justo donde más pesa el aprendizaje acumulado

La merma en los exámenes aumentó con el paso del tiempo. Alcanzó un 18% en las evaluaciones de final de secundaria y llegó al 24% en las pruebas de acceso a la universidad, donde el margen para improvisar respuestas suele ser mucho menor.

No todas las materias acusaron el golpe del mismo modo. Las mayores pérdidas aparecieron en ciencias sociales con un 27%, seguidas de STEM con un 22%, inglés con un 17% y chino con un 9%.

Los estudiantes más jóvenes y los de alto rendimiento salieron peor parados.

El estudio sitúa entre los colectivos más perjudicados a quienes cursan la etapa equivalente a la ESO y a los chicos. Resulta llamativo que también aparezcan los alumnos con mejores notas, quizá porque una herramienta capaz de resolver rápido una tarea erosiona antes el hábito de esfuerzo precisamente en quien ya rendía bien por sí mismo.

Usada como tutor, la IA sí mejoró algunos resultados

No todo apunta en la misma dirección. Un 20% de los alumnos obtuvo buenos resultados en los exámenes dedicando una hora a los deberes cuando utilizó la inteligencia artificial como tutor personal para resolver dudas, no como atajo para terminar antes.

Esa diferencia importa porque desplaza el debate desde la prohibición total hacia el modo de uso. La Unesco plantea que la inteligencia artificial se convierta en una competencia educativa y, en paralelo, algunos sistemas escolares ya prueban fórmulas para que el alumno piense antes de aceptar una respuesta automática.

Estonia trabaja con OpenAI y Google en una inteligencia artificial educativa basada en el método socrático, una vía que recuerda que preguntar bien puede enseñar más que contestar deprisa.

Europa ya respondió con exámenes orales y reglas por edad

Dinamarca dictó a principios de agosto medidas para el nuevo curso que obligan a defender oralmente los trabajos y a realizar tareas en el instituto bajo supervisión. Magnus Heunicke, ministro de Educación de Dinamarca, resumió así el motivo de ese giro.

"Lamentablemente, tenemos un problema con los alumnos que utilizan la IA para hacer trampas. Es necesario actuar ya". - Magnus Heunicke, ministro de Educación de Dinamarca

Francia siguió otro camino complementario y fijó reglas de uso según la edad del alumnado, además de introducir formación obligatoria en esta materia. Entre control y alfabetización digital, Europa empieza a asumir que el problema ya no consiste solo en detectar trampas, sino en decidir qué parte del aprendizaje puede delegarse sin vaciarlo.

China, mientras tanto, aprobó en abril un plan para integrar la inteligencia artificial en todos los niveles educativos en 2030, una decisión que convive con datos como estos y con reglas sobre IA educativa que ponen el foco en exámenes, notas y acceso. La tensión queda resumida en una cifra sencilla y difícil de esquivar, porque los deberes subieron un 18% mientras los exámenes sin ayuda bajaron un 20%.

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