La inteligencia artificial ya no aparece en los balances solo como una promesa de productividad. En mayo, los empleadores con sede en Estados Unidos anunciaron 97.006 recortes de empleo, un 16 % más que en abril y un 3 % más que en mayo del año pasado, y la IA fue la razón principal citada por tercer mes consecutivo.
Eso coloca el debate en un terreno incómodo. La tecnología que muchas empresas presentan como motor de eficiencia también figura ya como explicación directa de 38.579 despidos en un solo mes, cerca del 40 % del total.
La IA ya pesa más que cualquier otro motivo de recorte
Hasta ahora, en 2026 los empleadores han vinculado 87.714 recortes de empleo a la inteligencia artificial. La cifra ya supera los 54.836 registrados en todo 2025 y muestra la velocidad con la que ha cambiado el lenguaje corporativo sobre los ajustes de plantilla.
Andy Challenger, experto en empleo y condiciones laborales y director de ingresos de Challenger, Gray & Christmas, sitúa ahí el centro del giro.
"El mercado laboral se está remodelando por la tecnología en tiempo real. La IA es ahora la razón principal que dan las empresas para recortar puestos de trabajo y la industria que más la cita es Tecnología". - Andy Challenger, director de ingresos de Challenger, Gray & Christmas
La fotografía de mayo refuerza esa idea. Fue el mayor número de despidos anunciados en ese mes desde 2020, una referencia que devuelve la conversación a los años de shock económico, aunque esta vez el argumento dominante no sea una emergencia sanitaria sino la automatización.
En el sector tecnológico, además, la presión resulta especialmente visible. Anunció 38.242 recortes de empleo en mayo y acumula 123.653 en lo que va de año, un 66 % más que en el mismo periodo del año anterior.
Las tecnológicas recortan mientras disparan el gasto
Ahí aparece una de las contradicciones más llamativas. Meta, Coinbase y Block han eliminado cada una al menos el 10 % de sus plantillas en los últimos meses y, juntas, recortaron alrededor de 13.000 puestos.
Meta ofrece el contraste más nítido. En abril anunció una ronda de despidos que afectó a unos 8.000 empleados al mismo tiempo que registraba beneficios trimestrales cercanos a 27.000 millones de dólares y proyectaba entre 125.000 millones y 145.000 millones de dólares en gasto de capital este año para infraestructura de IA.
Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, describió la inteligencia artificial como la tecnología más trascendental de nuestras vidas en un memo interno. La expresión condensa bien el momento, porque la apuesta financiera se dispara justo cuando miles de empleos desaparecen.
Mark Mahaney, analista de Evercore, introduce un matiz que incomoda a quienes aceptan esa explicación sin más. A su juicio, recortar empleos para dar paso a la IA puede funcionar también como coartada, porque algunas de estas empresas quizá contrataron de más o están perdiendo cuota de mercado.
Evan Spiegel, consejero delegado de Snap, usó una combinación parecida de argumentos al anunciar la eliminación de aproximadamente 1.000 puestos en abril. Citó preocupaciones de rentabilidad y subrayó los aumentos de productividad asociados a las herramientas de inteligencia artificial.
Otros sectores también entran en la misma lógica
No todo ocurre en Silicon Valley. El transporte anunció 6.909 recortes en mayo y suma 40.388 en los cinco primeros meses del año, un 449 % más que en el mismo periodo de 2025.
La salud también aparece en esa lista. Los fabricantes de productos sanitarios y el sector sanitario han anunciado 30.414 recortes en lo que va de año, un 17 % más interanual.
Junto a la IA, otras fuerzas empujan en la misma dirección. Los despidos vinculados a adquisiciones y fusiones alcanzan 11.989 este año, más de seis veces el nivel registrado en el mismo periodo de 2025, mientras los recortes ligados a iniciativas tecnológicas han entrado ya en el centro de la estrategia empresarial.
Andy Challenger vuelve a poner nombre a esa mezcla de factores. Habla de un fuerte aumento de los recortes vinculados a adquisiciones y fusiones y de un salto en las pérdidas por quiebras, señales de una reestructuración agresiva mientras las compañías intentan reposicionarse para una economía impulsada por la IA.
Tampoco desaparecen las razones más clásicas. Las condiciones de mercado y económicas fueron citadas como motivo de 69.645 despidos, un recordatorio de que la automatización no actúa en solitario y de que muchas empresas están usando varios argumentos a la vez para justificar la misma tijera.
Quizá por eso la frase más prudente del informe también sea la más útil. Andy Challenger sostiene que la IA aún no es el jobpocalypse que algunos predijeron, pero sus propios datos muestran que las empresas ya actúan como si el cambio laboral estuviera en marcha y mayo dejó una cifra difícil de ignorar, 38.579 recortes atribuidos a esa tecnología en apenas un mes.