La UE activa el 2 de agosto el núcleo de su ley de IA y retrasa el alto riesgo hasta 2028

El Reglamento de IA de la UE empieza a aplicarse por tramos: el 2 de agosto arranca su núcleo, en diciembre llegan nuevas prohibiciones y las reglas para sistemas de alto riesgo se aplazan hasta 2027 y 2028.

01 de agosto de 2026 a las 17:47h
La UE activa el 2 de agosto el núcleo de su ley de IA y retrasa el alto riesgo hasta 2028
La UE activa el 2 de agosto el núcleo de su ley de IA y retrasa el alto riesgo hasta 2028

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Europa ya ha entrado en la fase en la que la inteligencia artificial deja de ser solo una promesa industrial y pasa a medirse también en obligaciones legales.

El Reglamento de Inteligencia Artificial de la UE quedó aprobado en 2024, pero su calendario no avanza de una sola vez. La norma despliega sus efectos por tramos hasta 2028, con fechas distintas según el tipo de sistema y el nivel de riesgo que se le atribuye.

El 2 de agosto activa el núcleo de la norma

El 2 de agosto empieza a aplicarse el grueso del reglamento, una parte que afecta a la mayoría de los sistemas de inteligencia artificial, a sus proveedores y también a quienes los usan. Ahí entran las obligaciones de transparencia y las reglas generales de funcionamiento que Bruselas considera necesarias para poner orden en un mercado que ya no cabe en la lógica de la autorregulación.

Desde hace meses, además, la Unión Europea ya prohíbe los sistemas de inteligencia artificial que conllevan riesgos inaceptables.

Ese detalle importa porque el reglamento no solo clasifica tecnologías, también marca una frontera política. Hay herramientas que Europa acepta bajo condiciones estrictas y otras que directamente quedan fuera, una decisión que dice mucho sobre el tipo de control técnico y ético que la UE quiere imponer a la automatización.

En ese mismo movimiento encaja las reglas de transparencia para contenidos generados, que pasan a formar parte del armazón práctico de la norma. No es un matiz menor, porque una de las exigencias centrales consiste en que el uso de estas herramientas no quede oculto cuando interactúan con personas o producen materiales que pueden confundirse con contenidos elaborados sin IA.

Diciembre añade nuevas prohibiciones a la IA generativa

Algunos usos de la inteligencia artificial generativa se han incorporado como sistemas prohibidos y entrarán en vigor en diciembre. La regulación, por tanto, no se limita a vigilar errores o sesgos, también decide qué aplicaciones no deberían desplegarse dentro del mercado europeo.

Después aparece la parte más lenta y, quizá, la más delicada.

Las obligaciones de los sistemas catalogados como de alto riesgo se aplazan hasta diciembre de 2027. Para los sistemas de alto riesgo integrados en productos o servicios que ya cuentan con regulación específica, la fecha se mueve todavía más y llega hasta agosto de 2028.

Bruselas gana tiempo con los sistemas de alto riesgo

Esa diferencia de plazos no responde a un capricho administrativo. Regular un asistente conversacional no plantea el mismo problema que regular una herramienta incrustada en un producto o en un servicio sometido ya a otra vigilancia normativa, donde cada requisito técnico puede arrastrar auditorías, certificaciones y responsabilidades cruzadas.

Mientras tanto, la Comisión Europea ha aprobado la norma Omnibus Digital para simplificar el conjunto de leyes digitales. La idea de fondo consiste en reducir fricción entre reglas que nacieron en momentos distintos, pero ahora tienen que convivir sobre los mismos actores, las mismas plataformas y los mismos procesos automatizados.

La paradoja europea cabe en pocas fechas. El reglamento se aprobó en 2024, activa su tramo principal el 2 de agosto, suma nuevas prohibiciones en diciembre y deja la parte más exigente para diciembre de 2027 y agosto de 2028.

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