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La batalla política ya no se libra solo con discursos, mítines o vídeos editados a toda prisa. Ahora también entra en escena una voz sintética que puede poner en boca de alguien una frase que nunca dijo.
Leire Díez, exmilitante socialista, ha presentado una querella en la Audiencia Nacional contra el PP por la difusión de un vídeo generado con inteligencia artificial que la muestra a través de un avatar falso. La abogada Eva Bejarano formula la acción por presuntos delitos de calumnias con publicidad, contra la integridad moral y suplantación de identidad digital.
El vídeo convirtió una parodia en una imputación verbal
En la querella, la defensa pide como medida cautelar la retirada provisional del vídeo de todas las cuentas y espacios digitales bajo titularidad o control del PP.
Ese detalle coloca el caso en un terreno delicado, porque ya no se discute solo un mensaje ofensivo, sino un formato que imita identidad, rostro y voz para atribuir una confesión. En los últimos meses ya han aparecido riesgos legales de los deepfakes y episodios de suplantación que muestran hasta qué punto la falsificación audiovisual ha dejado de ser un juego técnico.
Más de 21 millones de visitas.
La pieza publicada por el PP incluye avatares generados con inteligencia artificial de Leire Díez, Begoña Gómez, José Luis Ábalos, Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero. En el caso de Díez, el avatar falso pronuncia una frase que introduce una acusación muy concreta contra ella y la vincula con una jueza.
"Si contratar a unos matones para quitar de en medio a una jueza es de zurdos, pues sí, soy zurda" - Leire Díez, exmilitante socialista, en un avatar falso generado con inteligencia artificial
La referencia a esa jueza alude a Beatriz Biedma, la magistrada que investigó a David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez. El vídeo parodia una publicación anterior del PSOE en la que Pedro Sánchez, jefe del Ejecutivo, afirmó durante la visita del presidente argentino Javier Milei una frase de estructura casi idéntica sobre las pensiones y la etiqueta de zurdo.
Pedraz recibe una querella que conecta propaganda y daño personal
Además del contenido político, el escrito se dirige al juez Santiago Pedraz, que investiga una presunta trama para desestabilizar causas judiciales que afectan al PSOE, al Gobierno y a familiares de Pedro Sánchez. Esa coincidencia convierte la querella en algo más que una protesta por un montaje viral.
Ahí aparece la dimensión menos abstracta del caso.
La defensa sostiene que el vídeo fue creado de forma expresa e intencionada para humillar, vejar y provocar un menoscabo grave de la dignidad de Leire Díez. También afirma que los hechos y las imputaciones incluidos en la publicación son absoluta y rotundamente falsos.
Díez asegura que ella y sus hijas han tenido que aislarse en su domicilio y que han sufrido un ataque de ansiedad como consecuencia de la publicación. La política convertida en clip dura segundos, pero sus efectos pueden instalarse durante días en una casa cerrada.
La inteligencia artificial ya no solo imita, también amplifica
Cuando una falsificación audiovisual circula con esa escala, el problema no reside únicamente en lo que dice, sino en la velocidad con que logra fijar una escena en la memoria pública. Otro vídeo político con confesiones falsas mostró hace apenas unos días el mismo mecanismo de imitación y burla aplicado a varias figuras del entorno socialista.
La querella habla de calumnias, integridad moral y suplantación de identidad digital, tres planos distintos que juntos describen una misma operación. No basta con preguntar si era una broma o una parodia cuando el material reproduce rasgos personales para adjudicar delitos o conductas delictivas.
El dato más crudo sigue siendo otro.
Entre la frase atribuida a un avatar falso y el aislamiento que relata Leire Díez hay una distancia mínima, casi doméstica, que explica mejor que cualquier debate técnico por qué los 21 millones de visualizaciones pesan mucho más que una cifra de audiencia.