Los Goya 41 permiten usar IA, pero exigen autoría humana y prohíben IA en música original y canción

La Academia de Cine fija que solo competirán obras con autoría creativa humana identificable y obligará a declarar el uso de IA generativa en toda la producción.

05 de junio de 2026 a las 16:46h
Los Goya 41 permiten usar IA, pero exigen autoría humana y prohíben IA en música original y canción
Los Goya 41 permiten usar IA, pero exigen autoría humana y prohíben IA en música original y canción

La Academia de Cine ha decidido entrar en uno de los debates más incómodos del audiovisual sin expulsar la tecnología de la sala. El miércoles 3 de junio, la Junta Directiva aprobó las bases de la 41 edición de los Premios Goya y fijó una frontera muy concreta. La inteligencia artificial podrá estar en el proceso, pero no podrá ocupar el lugar de la autoría.

La regla central afecta al corazón mismo de una película. Solo podrán optar a los Goya las obras cuya autoría creativa corresponda a personas físicas identificables, mediante una creación intelectual original y directa, con una intervención humana relevante.

La IA podrá ayudar, pero la decisión creativa tendrá dueño humano

Ahí aparece el matiz que probablemente marcará más de una conversación en rodajes y salas de montaje. El uso de herramientas de inteligencia artificial no invalidará la autoría humana si no sustituye las decisiones creativas fundamentales, no genera de forma autónoma el contenido final y artístico, y deja el control del resultado en manos claras y efectivas de personas físicas.

No es un veto total, sino una delimitación de funciones. La Academia admite la IA como asistencia técnica, automatización de procesos y tareas repetitivas, apoyo a la optimización técnica o la postproducción, y también para generar materiales de trabajo interno.

Esa distinción recuerda debates recientes sobre los límites creativos de la IA, donde la discusión no gira tanto alrededor de la herramienta como del momento exacto en que una máquina deja de asistir y empieza a decidir.

La declaración obligatoria convertirá el uso de IA en un dato formal

Toda obra inscrita deberá incluir una declaración responsable expresa sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en cualquier fase de su desarrollo o producción. Ese documento tendrá que detallar en qué fases apareció, con qué finalidad, de qué naturaleza fue el uso y qué herramientas intervinieron.

El cambio importa por una razón sencilla. Lo que hasta hace poco podía quedar diluido en el proceso técnico ahora entra en el terreno de la trazabilidad, casi como si cada película tuviera que presentar una pequeña cartografía de sus decisiones invisibles.

La música queda fuera incluso como apoyo técnico

Donde la Academia cierra la puerta por completo es en dos categorías muy concretas. En Mejor Música Original y Mejor Canción Original no estará permitido en ningún caso el uso de inteligencia artificial de ningún tipo para generar la composición o la letra, ni siquiera como herramienta de apoyo o asistencia.

No serán elegibles las composiciones cuya autoría haya sido generada total o parcialmente con sistemas de inteligencia artificial. En Mejor Canción Original, además, la voz principal deberá ser real y su interpretación tendrá que haber sido grabada por una persona o por un coro de personas expresamente para la película inscrita.

La decisión llega cuando el sector cultural acumula choques cada vez más visibles por concursos anulados por uso de IA, una señal de que la discusión ya no pertenece solo a laboratorios o despachos jurídicos, sino también a jurados, festivales y premios.

La categoría de revelación también aprieta sus límites

No todo el ajuste de las nuevas bases gira alrededor de la inteligencia artificial. Para competir como Mejor Actor Revelación o Mejor Actriz Revelación, los intérpretes no podrán superar cuatro largometrajes estrenados en salas comerciales como reparto y tampoco podrán haber ejercido profesionalmente la interpretación cinematográfica durante más de 10 años.

También habrá un solo título por país en Mejor Película Europea. Y cuando en una categoría figuren más de cuatro personas inscritas, la productora deberá designar un máximo de cuatro representantes para actuar en nombre del resto en caso de nominación o victoria.

El calendario ya fija dos rondas de voto y una fecha límite para cortos

En los cortometrajes, la solicitud del certificado de nacionalidad deberá ser anterior al inicio del festival o presentarse durante su celebración. Además, el certificado de nacionalidad de los cortos inscritos tendrá que llevar fecha anterior al 30 de septiembre de 2026.

Después llegará la mecánica de la votación. La primera ronda de la 41 edición tendrá lugar del 30 de noviembre al 10 de diciembre de 2026 y la segunda se celebrará del 13 de enero al 22 de enero de 2027.

Entre esas fechas y la nueva obligación de declarar cada uso de inteligencia artificial, la 41 edición deja una imagen bastante precisa del momento que vive el cine. La herramienta puede entrar en la producción, pero en los Goya la firma creativa, la música y hasta la voz principal de una canción siguen exigiendo una presencia humana identificable.

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