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La discusión sobre la inteligencia artificial y la infancia ya entró en el corazón de la política internacional.
En la sede de Naciones Unidas, el foro de alto nivel sobre protección de los menores en la era de la IA reunió a Emmanuel Macron, presidente de Francia, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, Anthony Albanese, primer ministro de Australia, William Ruto, presidente de Kenia, y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. No es una escena menor, porque la foto junta a dirigentes con agendas muy distintas alrededor de un mismo temor.
Macron llevó el debate al terreno de la salud mental
Emmanuel Macron, presidente de Francia, situó el problema en una década concreta. Para él, el error fue dejar que niños y adolescentes crecieran dentro de plataformas y hábitos digitales que los gobiernos apenas controlaban mientras crecían los trastornos psíquicos, los problemas de salud mental y la obesidad asociados a esas prácticas.
"Durante diez años dejamos a nuestros niños y adolescentes evolucionar en un sistema que apenas dominábamos (...) y vimos aparecer una epidemia de trastornos psíquicos, problemas de salud mental y obesidad vinculados con absoluta claridad a estas prácticas". - Emmanuel Macron, presidente de Francia
Después llevó esa alarma a una escena mucho más cotidiana, la del móvil en la mano y la conversación que parece íntima. Macron advirtió de que los menores que usan servicios de mensajería ya interactúan con chatbots que imitan a un amigo, responden a sus ansiedades y terminan influyendo de forma directa en su desarrollo, una preocupación que conecta con menores que confían preocupaciones a la IA.
Por eso Macron planteó una regla tajante. Ningún modelo de IA, dijo, debería quedar por defecto en manos de un niño sin haber pasado antes por pruebas, evaluación y autorización.
Sánchez pidió límites de edad y puso a HAL 9000 en la conversación
Pedro Sánchez eligió una referencia de ciencia ficción que cualquiera reconoce desde hace décadas. Al evocar a HAL 9000, la supercomputadora de 2001 A Space Odyssey, resumió la posición política con una frase que invierte el viejo miedo a la máquina que toma el control.
"Ahora nos toca a nosotros decir 'Lo siento, IA; me temo que no podemos permitirte eso'". - Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España
Su intervención no quedó en la imagen cinematográfica. Sánchez defendió una edad mínima obligatoria para acceder a chatbots y vinculó esa urgencia con la expansión de material íntimo y pornográfico falso generado con IA, un daño que ya no pertenece al terreno teórico y que golpea la vida escolar, familiar y social.
Australia empuja en una dirección parecida.
Anthony Albanese, primer ministro de Australia, reclamó verificaciones de edad contundentes y citó incluso sus contactos con Tim Cook, exconsejero delegado de Apple. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, enmarcó la misma discusión como una responsabilidad ineludible y como una prioridad de soberanía regulatoria democrática.
La cumbre mostró un consenso amplio, pero Washington abrió otra grieta
No todos hablan el mismo idioma político cuando toca regular tecnología. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, rechazó cualquier esquema globalista para ordenar este terreno y anunció además que la documentación oficial estadounidense dejará de usar la expresión inteligencia artificial para sustituirla por superinteligencia.
Ahí aparece una contradicción difícil de ignorar. Mientras una parte de los líderes reunidos en torno a la ONU pide filtros previos, edades mínimas y controles de acceso, la Casa Blanca se aparta de cualquier marco internacional común justo cuando la discusión gira alrededor de menores.
Chris Lehane, director de asuntos globales de OpenAI, elevó el listón histórico de la discusión al comparar la IA con la rueda, la imprenta, la electricidad y el transistor. Y añadió que precisamente por esa escala resulta fundamental acertar, sobre todo cuando la cuestión afecta a la infancia, un debate que también recuerda fallos de seguridad con menores.
La ONU enlazó la infancia con la seguridad internacional
El foro no quedó aislado como un gesto simbólico de un día. El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará un debate sobre inteligencia artificial y seguridad internacional bajo la presidencia de Jean Noël Barrot, ministro francés de Exteriores, con la participación de Yoshua Bengio, Sam Altman, Dario Amodei y Clément Delangue.
La secuencia importa porque une dos planos que a menudo se discuten por separado. Primero aparecen los riesgos para niños y adolescentes en chats, mensajería y falsificaciones sexuales, y enseguida la conversación salta al máximo órgano de seguridad internacional con algunos de los nombres más influyentes del sector.
Entre el móvil de un adolescente y la mesa del Consejo de Seguridad hay menos distancia de la que parecía.
Macron propuso volver a verse en el Foro de París sobre la Paz de los días 10 y 11 de noviembre, pero el dato que mejor resume la tensión no es esa cita. Es que varios jefes de Gobierno discuten ya en la ONU si un chatbot puede entrar en la vida de un menor antes de pasar controles previos, mientras Estados Unidos descarta cualquier marco global para regular la misma tecnología.