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Mercadona ya tiene una inteligencia artificial propia para escribir software y la usan más de 500 ingenieros.
La plataforma se llama Atenea y nace dentro de Mercadona IT, el departamento tecnológico de la compañía. No funciona como un asistente genérico que responde a preguntas sueltas, sino como un sistema de agentes especializados que ejecutan tareas de forma autónoma en el desarrollo de programas informáticos.
Atenea trabaja con las reglas de la casa antes de tocar una línea de código
Ahí está la diferencia que Mercadona quiere subrayar. Antes de ejecutar cualquier tarea, Atenea incorpora procesos, herramientas, normas, diseños y criterios de calidad propios de la empresa, de modo que la IA no arranca desde cero ni opera como una caja negra despegada del trabajo cotidiano.
Sergio Pajares, director de Tecnología de Mercadona, sitúa el proyecto en ese terreno práctico.
"Esta plataforma propia de inteligencia artificial ayuda a los equipos tecnológicos a crear software de forma más rápida, con mayor calidad y, lo más importante, integrando el conocimiento y el contexto propio de nuestra empresa". - Sergio Pajares, director de Tecnología de Mercadona
Esa idea del contexto importa más de lo que parece, porque en la empresa la IA no solo entra en el código. Mercadona ya la utiliza para planificar vacaciones y horarios de su plantilla, para reconocer automáticamente facturas de proveedores y para gestionar los datos maestros de los productos.
La velocidad gana peso cuando alguien sigue marcando el criterio
No todo consiste en pedirle más a la máquina. Pajares advierte de que la inteligencia artificial gana capacidad y eficiencia, pero también puede equivocarse o avanzar en una dirección errónea cuando nadie le fija límites y objetivos claros.
Su planteamiento dibuja una relación menos automática entre personas y sistema. Los profesionales mantienen el control y el criterio sobre las decisiones, mientras la plataforma asume una parte mayor de la ejecución.
Esa tensión entre autonomía y supervisión ya asoma en otros debates sobre IA aplicada al trabajo, desde el uso diario de la IA hasta los errores que aparecen cuando la herramienta opera sin control suficiente.
Mercadona extiende la IA más allá del asistente puntual
Lo relevante aquí no es solo que una cadena de supermercados use inteligencia artificial, sino dónde la coloca. Atenea se integra en el corazón del trabajo técnico y comparte espacio con tareas de gestión interna que afectan a turnos, facturas y catálogo, tres zonas donde el detalle importa tanto como la velocidad.
Más que una única herramienta, la compañía ha levantado una plataforma que reparte funciones entre agentes especializados. Ese diseño apunta a un modelo en el que cada pieza hace una parte del trabajo, pero todas lo hacen dentro de los mismos criterios de calidad y del mismo lenguaje interno.
También encaja con una idea que ya aparece en el conocimiento interno de la empresa, que a menudo pesa tanto como el modelo elegido cuando una organización intenta automatizar tareas sin perder coherencia.
El dato más concreto sigue siendo ese cruce entre escala y control, porque más de 500 ingenieros ya usan Atenea mientras Mercadona insiste en que la responsabilidad técnica no desaparece, solo cambia de sitio.