Meta, Google y OpenAI buscan seducir a las mujeres: el 47% de los jóvenes ve muy mala la adopción de la IA

Meta, Google, Claude y OpenAI pagan campañas para convencer a mujeres profesionales, el grupo que influye en el 85% del gasto en EE. UU., mientras crece el rechazo a la IA.

28 de julio de 2026 a las 11:59h
Meta, Google y OpenAI buscan seducir a las mujeres: el 47% de los jóvenes ve muy mala la adopción de la IA
Meta, Google y OpenAI buscan seducir a las mujeres: el 47% de los jóvenes ve muy mala la adopción de la IA

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La industria de la inteligencia artificial busca ahora algo más concreto que prestigio o curiosidad pública. Quiere convencer a las mujeres profesionales, justo cuando una parte del malestar social alrededor de estas herramientas ya no puede disimularse.

Meta, Google, Claude y OpenAI financian campañas de comunicación dirigidas a ese público. En paralelo, nombres conocidos como Mel Robbins, Emma Grede, Reese Witherspoon y Gwyneth Paltrow participan en esa promoción, con una mezcla de celebridad, influencia empresarial y lenguaje cotidiano que intenta acercar la IA a la vida diaria.

Las grandes tecnológicas buscan a quien decide el gasto

No es un nicho menor. Las mujeres controlan o influyen en el 85 % del gasto de los consumidores en Estados Unidos, de modo que hablarles de inteligencia artificial también significa hablarle al centro mismo del consumo.

Emma Grede, directora ejecutiva de Good American, figura entre los rostros de estas campañas. Mel Robbins colabora con el Copiloto de Microsoft, mientras Sheryl Sandberg, exdirectiva de Meta, y Whitney Wolfe Herd, consejera delegada de Bumble, orbitan en un espacio donde la adopción tecnológica se presenta como una decisión casi doméstica, casi personal.

Esa cercanía no llega sola. También aparece en el gasto publicitario de la IA, que ha convertido tutoriales, pódcast y vídeos de estilo de vida en terreno de persuasión.

La campaña choca con un rechazo que ya es visible

Hay un dato que rompe el entusiasmo promocional. El 47 % de los jóvenes de entre 18 y 29 años considera muy mala la adopción de la inteligencia artificial.

Angelina Chapin, periodista, lo resumió con una frase que ayuda a leer este momento. La nueva ambición, dijo, ya no consiste en alcanzar nuevas metas, sino en aferrarse a lo que ya se tiene.

Micaela Mantegna, especialista en Neurotecnología y Ética de la Inteligencia Artificial, sitúa esta ofensiva publicitaria en un tablero mucho más amplio.

"Para entender el alcance de esto tenemos que verlo dentro del contexto geopolítico de desarrollo de la inteligencia artificial, el temor a la explosión de esa burbuja económica y un desesperado lavado de imagen frente al creciente sentimiento contra la inteligencia artificial." - Micaela Mantegna, especialista en Neurotecnología y Ética de la Inteligencia Artificial

Su lectura combina economía, reputación y poder internacional. No describe una simple campaña de marca, sino una reacción frente al desgaste de imagen de una tecnología que intenta volverse imprescindible mientras una parte del público empieza a mirarla con recelo.

Las influenciadoras entran en una batalla que también es geopolítica

Mantegna también vincula estas campañas con la rivalidad entre Estados Unidos y China. En ese marco, la promoción de la IA deja de ser solo una cuestión comercial y adopta el tono de una disputa por influencia cultural y dominación global.

Según explica, en redes apareció una ola de publicaciones de influenciadoras de estilo de vida pagadas para destacar en contextos domésticos las virtudes de la inteligencia artificial estadounidense. Añade que detrás de esa puesta en escena, diseñada para parecer espontánea y parecida a un apoyo popular real, operan grupos de reflexión favorables a la IA financiados por Palantir, OpenAI y otros actores.

Ese mecanismo recuerda a las campañas con influencers de IA que ya se han usado para moldear conversación política en redes.

La seducción comercial convive con una contradicción incómoda

Whitney Wolfe Herd dirige Bumble y la aplicación incorporará inteligencia artificial a su plataforma. Gwyneth Paltrow, por su parte, invitó a su pódcast a un exempleado de Palantir que hoy dirige una empresa de inteligencia artificial para redes militares.

Ahí aparece una de las fricciones más visibles de todo este movimiento. Las mismas campañas que intentan seducir a mujeres profesionales se apoyan en una tecnología que, según Mantegna, afecta de forma desproporcionada a las mujeres en su representación, su exposición pública y su relación con la propia imagen.

Micaela Mantegna, especialista en Neurotecnología y Ética de la Inteligencia Artificial, describe esa contradicción con crudeza.

"Las contradicciones son evidentes, querer seducir a un público que se ve afectado desproporcionadamente por la inteligencia artificial. Desde vídeos falsificados hasta bombardeo visual, la inteligencia artificial contribuye a la cosificación y alienación de las mujeres. Las influenciadoras virtuales elevan el mandato de la belleza a límites inhumanos. Peor aún, detrás de muchas de estas cuentas hay varones, manipulando la imagen femenina como objeto de consumo. El círculo se completa con cuentas predatorias, como influenciadoras políticas, que contribuyen a convalidar las visiones misóginas de la manosfera." - Micaela Mantegna, especialista en Neurotecnología y Ética de la Inteligencia Artificial

La paradoja queda a la vista. Las empresas quieren atraer a las mujeres con campañas de confianza y cercanía, pero lo hacen en un entorno donde la propia inteligencia artificial alimenta vídeos falsificados, bombardeo visual y modelos de feminidad fabricados para el consumo.

Al final, la operación no gira solo en torno a quién usará la IA primero, sino a quién aceptará convivir con ella sin resistirse. Y ese intento de persuasión tropieza con un dato que pesa más que cualquier campaña, ese 47 % de jóvenes de entre 18 y 29 años que ya juzga muy mala su adopción.

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