Peter Thiel acusa al Papa León XIV de “trabajar para los comunistas chinos” por pedir regular la IA

En Aspen, el cofundador de Palantir y PayPal ligó la regulación de la inteligencia artificial con una ventaja para Pekín y cargó también contra Anthropic y el supuesto “golpe de estado democrático-socialista” en EE. UU.

04 de julio de 2026 a las 17:33h
Peter Thiel acusa al Papa León XIV de “trabajar para los comunistas chinos” por pedir regular la IA
Peter Thiel acusa al Papa León XIV de “trabajar para los comunistas chinos” por pedir regular la IA

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Peter Thiel volvió a mezclar religión, geopolítica y Silicon Valley en una misma escena.

Durante su participación en el Aspen Ideas Festival, el inversor y cofundador de Palantir y PayPal cargó contra el Papa León XIV por su encíclica Magnifica Humanitas. Para Thiel, ese llamamiento a regular la inteligencia artificial equivale a dejar a Pekín con vía libre en una carrera que él presenta como estratégica.

Thiel llevó el debate sobre la IA hasta el Vaticano

Ahí situó una de sus frases más duras al asegurar que el Papa “está trabajando para los comunistas chinos”. No era una discrepancia técnica sobre cómo limitar una tecnología, sino una acusación política lanzada contra el jefe de la Iglesia católica.

La escena tiene algo más que ruido ideológico. También muestra hasta qué punto la discusión sobre la inteligencia artificial ya no cabe solo en laboratorios, consejos de administración o despachos regulatorios, como ya había dejado ver la encíclica sobre IA publicada por el pontífice.

En marzo, Thiel ya había ofrecido conferencias privadas sobre el Anticristo.

Aquellas charlas provocaron una reacción poco habitual, porque dos universidades católicas tuvieron que aclarar que no participaron en su organización. La precisión importaba por el peso del personaje y por el contenido de unas intervenciones donde religión y poder político aparecían mezclados sin mucho filtro.

El Anticristo, para Thiel, puede tomar forma de gobierno mundial

Peter Thiel sostuvo que el Anticristo podría no presentarse como un tirano clásico, sino como un gobierno mundial capaz de tomar el poder con la promesa de proteger a la humanidad frente a amenazas como la inteligencia artificial. Es una idea que desplaza el miedo desde la máquina hacia la estructura política que dice venir a domesticarla.

Después extendió esa lógica a la política estadounidense con otra advertencia de máximo voltaje. Thiel dijo que en Estados Unidos se está produciendo un “golpe de estado democrático-socialista”.

No es un desahogo aislado, porque su trayectoria política lleva años colocándolo en ese cruce entre dinero, tecnología e influencia institucional. Fue uno de los primeros apoyos de Donald Trump en Silicon Valley y también ayudó a impulsar la carrera política del actual vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance.

Su red política alcanza a Trump, Vance y la guerra cultural de la IA

Antes de entrar en política, JD Vance trabajó en Mithrill Capital, la firma de inversión cofundada por Thiel. Ese dato ayuda a entender que las palabras del empresario no flotan en el vacío, sino que salen de alguien con conexiones directas en la cúpula del poder republicano.

Luego apareció otro blanco de sus ataques, Anthropic, a la que calificó de liberal woke. Thiel acusó a la compañía de usar sus modelos para manipular las elecciones de 2028 a favor de los demócratas.

La paradoja resulta difícil de pasar por alto cuando en el mismo mapa aparece la IA militar de Palantir, una empresa que él cofundó y que ha convertido sus sistemas en piezas de alto valor para la seguridad y la inteligencia. El conflicto ya no enfrenta solo modelos de negocio o posturas éticas, sino también visiones opuestas sobre quién debe controlar la IA y con qué relato político.

Entre el Papa acusado de favorecer a China, el Anticristo descrito como gobierno protector y una empresa señalada por supuesta manipulación electoral, la inteligencia artificial aparece aquí menos como herramienta que como campo de batalla moral y partidista.

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