RAISE US arranca con 500 millones para amortiguar el golpe de la IA en el empleo

La iniciativa bipartidista reúne a más de 30 grandes empresas y varios estados para financiar formación, seguro salarial y recolocación ante los cambios laborales de la IA.

26 de junio de 2026 a las 07:09h
RAISE US arranca con 500 millones para amortiguar el golpe de la IA en el empleo
RAISE US arranca con 500 millones para amortiguar el golpe de la IA en el empleo

Estados Unidos ya tiene estrategia para competir en inteligencia artificial, pero no tiene resuelta una pregunta más terrenal. Qué hace con los trabajadores cuando esa misma tecnología altera empleos, salarios y trayectorias profesionales.

Ahí entra RAISE US, una iniciativa nacida en Estados Unidos con más de 500 millones de dólares aportados por empresas tecnológicas, corporaciones y organizaciones filantrópicas. Gina Raimondo, exsecretaria de Comercio durante la presidencia de Joe Biden, asumirá la dirección ejecutiva junto a Eric Holcomb, exgobernador republicano de Indiana, en un diseño bipartidista poco habitual en el debate tecnológico.

No es una alianza menor.

Más de 30 grandes empresas estadounidenses participan en el arranque, entre ellas Anthropic, OpenAI, Amazon y Microsoft, y también figuran apoyos de Bank of America, Boston Consulting Group, IBM, Deloitte y General Motors. El mapa político tampoco es simbólico, porque la iniciativa suma asociaciones estatales de Arkansas, Connecticut, Maryland y Utah.

Gina Raimondo quiere poner a las personas en el centro

Gina Raimondo, directora ejecutiva de RAISE US, plantea el problema con una idea sencilla. El país, viene a decir, ya sabe hablar de liderazgo tecnológico, pero todavía no ha construido una estrategia centrada en quienes tendrán que convivir con el cambio.

"Estados Unidos tiene una estrategia tecnológica para liderar la competencia mundial en IA. Aún no tiene una estrategia de personas, y no seremos líderes si no contamos con una". - Gina Raimondo, directora ejecutiva de RAISE US

La frase importa porque desplaza el foco desde el laboratorio hacia el mercado laboral. No discute si la IA avanzará más o menos rápido, sino quién amortigua el golpe cuando un empleo desaparece o cuando el siguiente puesto paga menos.

RAISE US quiere intervenir justo en ese tramo incómodo. Entre las medidas que prevé estudiar aparecen un seguro salarial para quienes acepten trabajos peor remunerados tras un despido y estímulos para que las empresas reciclen a su plantilla en vez de suprimir puestos.

Los estados funcionan como banco de pruebas

En Maryland, el programa ampliará una opción de servicio público remunerado de un año que ofrece al menos nueve meses de experiencia laboral práctica y formación profesional. La idea no gira alrededor de una consigna abstracta, sino de tiempo pagado para adquirir oficio y volver al mercado con algo más que un curso apresurado.

Arkansas probará otra vía.

Allí se apoyará una plataforma de orientación profesional basada en IA para conectar a estudiantes y demandantes de empleo con programas de formación personalizados. Ese detalle introduce una paradoja que atraviesa todo el debate, porque la misma tecnología que amenaza con desplazar trabajadores aparece también como herramienta para reubicarlos, igual que ya se ve en los despidos ligados a la IA.

Eric Holcomb, exgobernador de Indiana, sitúa además el terreno de juego fuera de Washington. Su argumento parte de una experiencia de gobierno concreta, con el desarrollo de la mano de obra como eje de gestión y con colaboración directa de los empresarios.

"No se trata de demócratas contra republicanos; es un momento en el que todos debemos arrimar el hombro. Como gobernador, hice del desarrollo de la mano de obra el eje central de mi administración, lo que contribuyó a formar a los Hoosiers en todos los rincones del estado. He aprendido que esta labor se lleva a cabo a nivel estatal, en colaboración con los empresarios". - Eric Holcomb, exgobernador de Indiana

Ese enfoque explica por qué RAISE US nace con gobernadores y asociaciones estatales sentados en la misma mesa que las grandes compañías. La organización parece asumir que el ajuste laboral no se gestionará solo con discursos federales, sino con programas concretos allí donde viven y trabajan las personas afectadas.

El debate ya roza el reparto de la riqueza

Mientras RAISE US propone amortiguar el impacto con formación y protección salarial, Bernie Sanders ha llevado la discusión a otro punto. El senador independiente por Vermont presentó en abril una ley para crear un Fondo Soberano de Riqueza para la inteligencia artificial en Estados Unidos.

Sanders defiende que el público tenga una participación directa en las mayores empresas de IA del país. Su fórmula no pasa por gravar beneficios, sino por un impuesto único del 50% pagado en acciones de compañías como OpenAI, Anthropic o xAI, una idea que conecta con el miedo al empleo en la era de la IA.

"Esta legislación otorgaría al público una participación directa en las mayores empresas de IA de Estados Unidos". - Bernie Sanders, senador independiente por Vermont

La diferencia entre ambas respuestas resulta difícil de ignorar. Raimondo insiste en cambiar incentivos para que el país innove sin copiar el modelo regulatorio europeo, mientras Sanders plantea que, si la IA concentra valor en pocas empresas, una parte de esa riqueza debería volver a la sociedad en forma de propiedad.

En abril, la propia Raimondo rechazó regular la IA para que Estados Unidos se pareciera a Europa y defendió innovar y cambiar incentivos para tener éxito. Entre esa llamada a acelerar y la propuesta de Sanders de tomar un 50% en acciones hay una tensión de fondo que ya no trata solo de tecnología, sino de quién cobra la factura y quién recibe los beneficios.

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