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La carrera por la inteligencia artificial ya no se libra solo en laboratorios o en centros de datos. Elon Musk asegura que SpaceX ha cerrado una operación de financiación de 40.000 millones de dólares para comprar unidades de procesamiento gráfico de Nvidia.
Detrás de esa cifra hay un giro llamativo. SpaceX, conocida por Starlink y por los lanzamientos de cohetes, ha conseguido formalizar captación de deuda gracias a sus calificaciones crediticias de grado de inversión y a unos ingresos que no dependen de promesas, sino de negocios ya en marcha.
SpaceX entró en la pelea con una ventaja que otros no tienen
Musk lo resumió con una frase que retrata bien el clima financiero de estas semanas. El acceso a la deuda, escribió en X, casi se ha cerrado para las compañías sin ingresos sustanciales ajenos a los centros de datos de IA.
"Desde hace unas semanas, los mercados de deuda han cortado casi por completo el acceso a la financiación a cualquier empresa que no cuente con ingresos sustanciales independientes de los centros de datos de IA" - Elon Musk, fundador de SpaceX
No es un matiz menor. Mientras muchas firmas ligadas a la fiebre del cómputo dependen de expectativas futuras, SpaceX llega con la caja que generan Starlink y los lanzamientos, y con eso convierte una apuesta tecnológica en una operación que los mercados pueden medir con criterios más clásicos.
Más de 200 neoclouds, según Musk, afrontan una criba severa.
Su pronóstico fue crudo y muy concreto. Musk dijo que esas más de 200 neoclouds sufrirán una mortandad y una consolidación a escala de pececillos, con algunas supervivientes, pero no muchas, y añadió además que SpaceX no comprará ninguna porque lo considera inútil.
Los banqueros diseñaron una estructura para no repetir tropiezos recientes
Goldman Sachs Group había liderado las conversaciones sobre la estructura con inversores encabezados por Apollo Global Management. Atlas SP, respaldada por Apollo, gestionará la entidad, mientras Pacific Investment Management Co. había estudiado entrar en la operación.
La deuda, además, se esperaba en forma de colocaciones privadas denominadas 144a. Ese formato ayuda a entender que aquí no solo importa reunir dinero, sino también empaquetarlo de un modo que encaje con grandes inversores institucionales.
Hay memoria reciente en ese diseño. SpaceX evita así repetir el intento de financiación del año pasado de xAI, que buscaba hasta 20.000 millones de dólares en deuda con Valor Equity Partners y terminó contabilizado por SpaceX como 13.000 millones tras fallar un acuerdo de venta con arrendamiento posterior.
Ya había señales de ese giro en el alquiler masivo de GPUs y en la idea de convertir la infraestructura de cálculo en una línea de negocio con clientes externos.
La unidad de IA ya gana dinero y vende cómputo fuera de casa
Ese es quizá el dato menos vistoso y más decisivo. La unidad de inteligencia artificial de SpaceX obtuvo beneficios por primera vez en el tercer trimestre.
Además, la empresa ya genera ingresos con la venta de potencia de cálculo desde sus centros de datos de Memphis a laboratorios de inteligencia artificial externos y a hiperescaladores. Dicho de otro modo, no solo quiere comprar chips para usarlos, también para alquilar capacidad a terceros.
Bret Johnsen, director financiero de SpaceX, situó ahí el equilibrio que la compañía dice perseguir.
"Estamos plenamente convencidos de que podremos hacerlo de forma muy mesurada y seguir manteniendo nuestra calificación de grado de inversión (IG) a lo largo del proceso" - Bret Johnsen, director financiero de SpaceX
La operación encaja, además, con las conversaciones previas sobre deuda que ya apuntaban a una mezcla de préstamos y emisiones para asegurar acceso a chips de Nvidia.
Al fondo queda una imagen incómoda para buena parte del sector. Si Musk tiene razón y los mercados ya distinguen entre empresas con ingresos propios y compañías sostenidas solo por la promesa del centro de datos, entonces los 40.000 millones no cuentan solo la ambición de SpaceX, también dibujan la frontera que puede dejar fuera a buena parte de esas más de 200 neoclouds.