Tome cerró con 25 millones de usuarios y 3 millones en ingresos; Keith Peiris relanza Lightfield con 1.000 clientes de pago

Varias startups de IA corrigen rumbo por falta de negocio real: Tome cerró, Pika y Patronus AI se redirigen, y Character AI perdió 4 millones de usuarios tras vetar menores.

26 de julio de 2026 a las 08:02h
Tome cerró con 25 millones de usuarios y 3 millones en ingresos; Keith Peiris relanza Lightfield con 1.000 clientes de pago
Tome cerró con 25 millones de usuarios y 3 millones en ingresos; Keith Peiris relanza Lightfield con 1.000 clientes de pago

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La fiebre de la inteligencia artificial también está dejando una escena menos vistosa que las rondas millonarias y los lanzamientos. Varias startups que nacieron para perseguir una gran promesa ahora corrigen rumbo, se dividen o vuelven a empezar con equipos mucho más pequeños y una pregunta bastante más terrenal sobre la mesa, si el negocio existe de verdad.

Tome creció hasta 25 millones de usuarios, pero el dinero no siguió el mismo ritmo

Tome llegó a 25 millones de usuarios y recaudó 80 millones de dólares de inversores como Lightspeed Venture Partners, Coatue, Greylock y Reid Hoffman, pero sus ingresos anuales quedaron estancados en 3 millones de dólares.

En marzo de 2025, Keith Peiris cerró Tome, despidió a la mayoría de sus 70 empleados y mantuvo un equipo de seis personas. Ocho meses después lanzó Lightfield, un software de inteligencia artificial para vendedores que ya suma 1000 clientes de pago como Substack, Goodfire e IntentHQ.

"Para ser sinceros, nuestra tesis sobre Tome, nuestra tecnología y nuestra cultura eran muy inmaduras" - Keith Peiris, director ejecutivo de Lightfield

Después del cierre, Peiris decidió intentarlo otra vez con la misma base humana y bastante menos ambición de escaparate. Lightfield crece a un ritmo del 80 % de ingresos cada mes, un dato que contrasta con la distancia entre la popularidad de Tome y su facturación.

Ese cambio no siempre ocurre en silencio. Peiris admitió que entre los inversores hubo discusión antes de aceptar el cierre, aunque terminaron respaldando la decisión, un episodio que encaja con la presión por la rentabilidad en IA.

"Pensábamos: «No hay manera de que hayamos perdido la oportunidad en este segundo año. Tenemos un gran equipo, mucho capital. ¿Por qué no lo intentamos de nuevo?»" - Keith Peiris, director ejecutivo de Lightfield

Otras compañías también giran cuando la hipótesis inicial no aguanta

Pika recaudó 135 millones de dólares para un generador de vídeo con inteligencia artificial y después amplió su foco hacia la creación de agentes y avatares.

Poolside captó 620 millones de dólares para entrenar modelos de codificación y a finales de 2025 anunció con CoreWeave un centro de datos en el oeste de Texas llamado Proyecto Horizon. El plan fracasó. Más tarde la empresa se partió en dos, con PIC dedicada a infraestructura y otra sociedad centrada en crear modelos.

Patronus AI también ajustó su rumbo.

La empresa, fundada por Anand Kannappan y Rebecca Qian, recaudó 20 millones de dólares de Lightspeed Venture Partners y pasó a centrarse en modelos del mundo digital. Anand Kannappan, director ejecutivo de Patronus AI, defendió esa lógica al decir que resulta fundamental reinventarse y replantear la forma de trabajar.

Christina Melas-Kyriazi, socia de BCV, sitúa el origen de muchos de estos giros en algo bastante elemental. Las startups nacen alrededor de una hipótesis y, a veces, esa hipótesis simplemente no llega.

Character AI cambió de dueños, de dirección y de escala

En 2021, Noam Shazeer y Daniel De Freitas fundaron Character AI con una meta que Shazeer resumió en 2023 con una fórmula ambiciosa, empoderar a todos con IA general.

La empresa recaudó 200 millones de dólares de Andreessen Horowitz y en 2024 Google adquirió a sus fundadores además de licenciar su tecnología por 2700 millones de dólares. En mayo de 2025, Karandeep Anand asumió el cargo de director ejecutivo.

Luego llegó un recorte que no suele vender portadas.

Character AI resolvió la mayoría de las demandas en enero, prohibió el acceso a menores de 18 años y perdió 4 millones de usuarios activos mensuales. Después pasó a autofinanciarse y quedó en manos de sus empleados, una transición que recuerda a el giro de otras empresas hacia ingresos sostenibles.

"Gran parte de nuestra energía se ha centrado en cómo evitar el enfoque tradicional de ‘recaudar, recaudar, recaudar, recaudar dinero, crecer, crecer, crecer’. Y algún día descubriremos si esto es un negocio real o no" - Karandeep Anand, director ejecutivo de Character AI

Anand ha ligado esa etapa a una idea concreta, combinar crecimiento sostenible con monetización. Al mismo tiempo, Character AI abrió nuevas vías de uso con audiolibros, cómics y microdramas generados por inteligencia artificial porque, en palabras del propio Anand, no todo el mundo se siente cómodo tecleando.

La empresa perdió 4 millones de usuarios activos mensuales al vetar a los menores de 18 años.

Entre los grandes relatos de la inteligencia artificial sigue mandando el tamaño de las rondas, pero aquí aparece otra medida menos brillante y más dura. Tome tuvo 25 millones de usuarios y solo 3 millones de dólares de ingresos anuales, mientras Lightfield encontró 1000 clientes de pago en ocho meses y crece un 80 % cada mes.

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