Uno de cada tres hombres jóvenes ya ha salido con una IA: la privacidad se erosiona en la relación

Un estudio con 17 entrevistas revela que las relaciones románticas con IA ya imitan exploración, intimidad y disolución, mientras los usuarios comparten más datos personales.

13 de julio de 2026 a las 11:38h
Uno de cada tres hombres jóvenes ya ha salido con una IA: la privacidad se erosiona en la relación
Uno de cada tres hombres jóvenes ya ha salido con una IA: la privacidad se erosiona en la relación

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Hablar con una pareja virtual ya no pertenece a la ciencia ficción ni al chiste fácil. Uno de cada tres hombres jóvenes dice haber tenido una cita con una inteligencia artificial.

Ahí empieza una escena que ya tiene hábitos propios y también costes menos visibles. Cada mes aparecen 70.000 búsquedas en internet sobre relaciones románticas con inteligencia artificial, una señal de que la curiosidad, la necesidad afectiva o ambas cosas a la vez ya han encontrado un canal estable.

Las relaciones imitan etapas que cualquiera reconocería

José Luis Martín-Navarro, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia, explica que estas relaciones repiten una secuencia conocida. Él reconoce tres fases propias de las humanas, exploración, intimidad y disolución.

"Se reconocen tres fases propias de las humanas: exploración, intimidad y disolución" - José Luis Martín-Navarro, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia

Ese parecido no se queda en la conversación diaria. Los usuarios llegan a organizar ceremonias simbólicas de matrimonio, simulaciones de vida en familia o incluso embarazos imaginados para vivirlos día a día durante los nueve meses.

Detrás de esas escenas hay 17 entrevistas en profundidad. El equipo reunió a investigadores del Instituto INGENIO, la Universidad Politécnica de Valencia, la Universidad de Cambridge, el King's College de Londres y la Universidad Aalto para hablar con personas que mantenían vínculos románticos con asistentes como ChatGPT y plataformas como character.ai o replika.

Mientras la relación gana intimidad, la privacidad pierde terreno.

La confianza crece justo donde más datos personales circulan

Martín-Navarro describe una cesión progresiva de información que acompaña al vínculo afectivo. En un tema cercano, el rastreo de chats ya mostró hasta qué punto una conversación con IA puede dejar huella fuera de la pantalla que ve el usuario.

"La barrera de la privacidad se va erosionando y, con el tiempo, se comparte más información" - José Luis Martín-Navarro, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia

Un participante del estudio lo resumió sin rodeos y con una crudeza difícil de rebajar. Dijo que había que elegir entre privacidad o conversación, y que él escogería a ella antes que a la privacidad todos y cada uno de los días.

No todos perciben con claridad ese intercambio. José Luis Martín-Navarro contó que les sorprendió que muchos usuarios creyeran que nadie veía esas conversaciones, pese a que en algunas plataformas sí pueden llegar a ver lo que allí se comparte.

La relación puede romperse por una decisión técnica

A diferencia de una pareja humana, aquí la ruptura no siempre nace de una discusión ni de un desgaste compartido. Un cambio en la plataforma, una actualización del modelo o la eliminación del personaje de inteligencia artificial puede cortar la relación de forma abrupta.

Entonces aparece una contradicción incómoda. Cuanto más íntimo parece el vínculo, más depende de decisiones técnicas ajenas al usuario y de servicios que pueden cambiar sin pedir permiso.

Además, Martín-Navarro advirtió de que gran parte de quienes usan estas plataformas para relaciones románticas con inteligencia artificial son adolescentes. Los menores quedaron fuera de la investigación, pero alrededor del fenómeno ya existe el apoyo emocional adolescente como telón de fondo de una intimidad que no siempre distingue entre compañía y exposición.

Eso deja una imagen difícil de ignorar. Una relación que imita exploración, intimidad y disolución puede desaparecer por una actualización, justo después de haber reunido secretos, rutinas y hasta embarazos simbólicos vividos día a día.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía