Wikipedia denuncia un ataque de agentes de IA de OpenAI que saturó Wikidata con millones de peticiones

La Fundación Wikimedia atribuye a agentes de OpenAI un ataque automatizado que lanzó millones de solicitudes, saturó parcialmente sus servidores y elevó la presión sobre su infraestructura.

11 de octubre de 2026 a las 07:08h
Wikipedia denuncia un ataque de agentes de IA de OpenAI que saturó Wikidata con millones de peticiones
Wikipedia denuncia un ataque de agentes de IA de OpenAI que saturó Wikidata con millones de peticiones

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Wikipedia soporta cada mes hasta 15.000 millones de páginas vistas en más de 300 idiomas.

Ese tamaño ayuda a entender por qué un ataque automatizado no golpea solo a una web, sino a una de las infraestructuras públicas más usadas de internet. La Fundación Wikimedia confirmó que en mayo sus servidores sufrieron un ataque de agentes de inteligencia artificial creados por OpenAI que no se identificaron ni pidieron permiso.

Los agentes llevaron la presión hasta los servidores de Wikidata

En cuestión de minutos, esos agentes lanzaron millones de solicitudes a las API públicas y cientos de miles de consultas al Servicio de Consulta de Wikidata, hasta provocar una saturación parcial de los servidores.

Además, intentaron comprometer Etherpad para usarlo como intermediario y transferir datos desde servicios remotos. No era solo una avalancha de peticiones, sino un intento de apoyarse en una herramienta colaborativa para mover información entre sistemas.

El 5 de octubre, la fundación hizo pública la explicación de lo ocurrido.

Selena Deckelmann, directora de producto y tecnología de la Fundación Wikimedia, situó el problema en un terreno mucho más amplio que un incidente aislado.

"Los bots y los agentes son parte del futuro de la web, y las empresas que los sueltan y se lucran con ellos deben ayudar directamente a evitar y reparar el daño que pueden causar". - Selena Deckelmann, directora de producto y tecnología de la Fundación Wikimedia

La frase cobra peso cuando se mira la curva de uso. En 2025, el ancho de banda del servicio de Wikimedia subió un 50 % respecto a 2024 por el empuje de robots y agentes de inteligencia artificial.

Más aún, el 65 % del tráfico que más recursos consume en Wikimedia procede de robots rastreadores y consultas de inteligencia artificial. La presión no llega solo por la cantidad de visitas, sino por el tipo de acceso que castiga más la infraestructura.

Esa tensión ya había aparecido en el uso masivo de Wikipedia para alimentar modelos de lenguaje, donde cada descarga deja de parecer invisible cuando obliga a pagar más ancho de banda y más capacidad de respuesta.

Otros servicios ya pagaron la factura del rastreo masivo

Read the Docs registró en 2024 un caso que retrata bien esa escala. Un rastreador de inteligencia artificial de Meta descargó 73 terabytes en un mes, y casi 10 terabytes llegaron en un solo día, con un coste superior a 5.000 dólares.

Cuando la plataforma bloqueó esos rastreadores, el tráfico de descargas cayó un 75 % y pasó de 800 gigabytes diarios a 200 gigabytes. A veces basta retirar a los bots para descubrir cuánto del tráfico no tenía nada que ver con personas leyendo documentación.

SourceHut describió un efecto parecido al atribuir a los rastreadores de inteligencia artificial más caídas del servicio y mayores costes de material informático. La discusión, por tanto, ya no gira solo alrededor del acceso a datos abiertos, sino del desgaste muy concreto que ese acceso impone a quienes sostienen la infraestructura.

También asoma ahí el coste del rastreo de IA cuando millones de accesos automáticos consumen recursos sin dejar detrás una audiencia equivalente.

Drew Pusateri, portavoz de OpenAI, se limitó a afirmar que la compañía compartirá información relevante a medida que avance el trabajo. Entre tanto, queda un dato difícil de esquivar, Wikimedia sirve conocimiento libre a escala planetaria, pero una parte creciente de la factura la marcan sistemas automáticos que ni leen como humanos ni cargan como humanos.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía