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Zamora cruzó en el mismo pleno dos discusiones muy distintas y, sin embargo, unidas por la misma pregunta sobre qué territorio quiere ser.
Por un lado, todos los grupos rechazaron el cierre de la residencia pública Los Tres Árboles y pidieron a la Junta de Castilla y León que mantenga abiertas sus 167 plazas cuando entre en funcionamiento el nuevo centro de 192.
El centro de datos divide el debate y la residencia lo ordena
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento rechazó la tramitación como proyecto regional del centro de datos de Inteligencia Artificial previsto en Monfarracinos. IU y PSOE votaron a favor de ese rechazo, mientras PP, Zamora Sí y Vox optaron por la abstención.
La cifra impresiona por sí sola.
La inversión prevista asciende a 4.600 millones, pero Diego Bernardo, edil de Hacienda, sostuvo que ese volumen económico no basta para declararlo proyecto regional. A su juicio, no responde a un interés general, sino al interés comercial de una empresa privada, y además abre la puerta a la expropiación de terrenos agrícolas.
Bernardo añadió otro frente menos visible y muy concreto para los municipios afectados. El edil calculó que los ayuntamientos dejarán de ingresar más de 200 millones por el impuesto de Construcciones y por las licencias si la iniciativa recibe esa calificación administrativa.
Detrás de esa discusión no hay una nave aislada en mitad del campo, sino un complejo de gran escala como los que ya asoman en la expansión de centros de datos en otros puntos de España. El proyecto prevé cinco naves de ordenadores y una central térmica de ciclo combinado con 24 motores sobre 33 hectáreas, a las que se suma alrededor de un millar de hectáreas para una planta fotovoltaica.
Monfarracinos aparece como el punto donde cambia la escala
Eloy Tomé, portavoz de Zamora Sí, justificó su abstención con un argumento institucional. Entiende que quien debe pronunciarse es el Ayuntamiento de Monfarracinos, aunque al mismo tiempo definió el impacto del proyecto como “descomunal”.
Ana Posado, que intervino en nombre de la asociación Defendiendo lo vacío y de la plataforma vecinal en defensa de la Tierra del Pan, situó la objeción en el modelo de desarrollo que está en juego.
"No se puede llamar progreso a lo que nos expulsa, degrada y empobrece" - Ana Posado, portavoz de la asociación Defendiendo lo vacío y de la plataforma vecinal en defensa de la Tierra del Pan
Después reclamó un debate serio y transparente sobre el rumbo que debería tomar Zamora. Esa petición encaja con una controversia que ya ha aflorado en el conflicto vecinal en Monfarracinos, donde la discusión no gira solo en torno a la tecnología, sino al uso del suelo y al reparto de costes y beneficios.
Los mayores concentran el único acuerdo sin fisuras
Frente a ese choque, la residencia Los Tres Árboles reunió una unanimidad poco habitual. El pleno pidió que sus 167 plazas públicas sigan abiertas incluso cuando empiece a funcionar el nuevo centro de 192 plazas.
Nieves Turiel, portavoz de la plataforma vecinal contra el cierre de la residencia, defendió que el centro actual sí cumple la normativa vigente. También alertó del síndrome del estrés por el traslado de los residentes, un riesgo que convierte una decisión administrativa en algo mucho más cotidiano y más frágil.
Mientras el macrocentro de IA divide por su tamaño, su tramitación y sus efectos fiscales, la residencia dibuja la escena inversa. En Zamora, el pleno cerró la sesión con una paradoja difícil de pasar por alto, rechazo unánime a mover a 167 mayores y rechazo político a dar trato excepcional a un proyecto privado de 4.600 millones.