Apple ya ha puesto una idea incómoda sobre la mesa. Tim Cook, CEO de la compañía hasta septiembre, admitió que no pueden hacerlo todo y confirmó que llegan subidas de precios por la crisis de memorias, al tiempo que descartó que la empresa fabrique sus propias memorias.
Detrás de esa frase hay un problema muy concreto. Proveedores como Samsung han elevado hasta un 100% el coste unitario de cada memoria, uno de esos componentes invisibles que no aparecen en la foto del producto pero terminan pesando en el precio final.
La memoria ya encareció un Mac mini en mayo
El primer indicio visible apareció en mayo, cuando el Mac mini pasó de 719 euros a 969 euros en su precio de partida. Apple cambió además la configuración base del modelo con chip M5, que saltó de 256 GB a 512 GB de almacenamiento.
Ese movimiento complica la lectura para el comprador. No está claro qué parte del aumento responde al nuevo coste de la memoria y cuál al cambio de capacidad, pero el resultado para el bolsillo fue el mismo.
Falta la lista de afectados.
Apple no ha precisado qué dispositivos subirán de precio ni si el ajuste alcanzará a los nuevos lanzamientos, al catálogo actual o a ambos. Esa falta de detalle deja una escena conocida en el mercado tecnológico, con el consumidor esperando una cifra mientras la cadena de suministro ya ha cambiado de precio.
Los iPhone Pro podrían librarse este año
Mientras tanto, las filtraciones apuntan a una excepción temporal. El iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max mantendrían un precio similar al del iPhone 17 Pro y el iPhone 17 Pro Max durante este año, pese al encarecimiento de componentes que ya presiona a toda la industria.
Ahí aparece la contradicción más interesante del momento. Apple admite subidas, pero las filtraciones dibujan una gama alta que aún resistiría, quizá porque el ajuste no llegará a la vez a todos los productos o porque la compañía puede repartir el golpe de otra manera, como ya ocurrió con el coste creciente de la memoria en otros fabricantes.
El plegable asoma con una barrera de unos 2.300 euros
Además, este año se espera el debut del iPhone plegable. Las previsiones de precio han pasado de alrededor de 2.000 euros a cerca de 2.300 euros, una distancia suficiente para convertir la curiosidad en cálculo doméstico antes incluso de conocer la ficha final.
No sería solo un estreno de formato. También sería la llegada de Apple a una categoría donde el precio ya actúa como filtro de entrada, algo que encaja con las filtraciones sobre el plegable que vienen situándolo por encima de los 2.000 euros.
Los expertos sitúan 2027 como el año del impacto general
La tregua, si existe, tendría fecha de caducidad.
Los expertos prevén que en 2027 todos los iPhone se verán afectados por el aumento de costes. A la vez, ya se ha filtrado información sobre los modelos de ese año, con un iPhone del 20 aniversario y versiones derivadas, de modo que Apple afrontaría una generación simbólica bajo una presión industrial mucho menos simbólica.
Tim Cook se irá en septiembre con esa tensión todavía abierta entre producto, coste y calendario.