Hablamos un 28% menos: de 16.000 a 12.700 palabras al día entre 2005 y 2019

Un estudio con más de 2.000 personas en Estados Unidos, México, Australia y Europa detecta que el habla diaria cayó un 28% en dos décadas.

06 de agosto de 2026 a las 12:14h
Hablamos un 28% menos: de 16.000 a 12.700 palabras al día entre 2005 y 2019
Hablamos un 28% menos: de 16.000 a 12.700 palabras al día entre 2005 y 2019

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Hablamos menos que hace dos décadas.

Eso es lo que sugiere un estudio publicado en Perspectives on Psychological Science por los psicólogos Valeria Pfeifer y Matthias Mehl tras analizar grabaciones de más de 2.000 personas de entre 10 y 94 años en Estados Unidos, México, Australia y Europa. El dato central impresiona por su tamaño y por su sencillez cotidiana, porque el número medio de palabras pronunciadas cada día cayó un 28% entre 2005 y 2019.

De 16.000 palabras a 12.700, el descenso ya cabe en una conversación menos

A principios de siglo, la emisión diaria rondaba las 16.000 palabras por persona y en 2019 bajó a 12.700. Dicho de otra forma, cada año desaparecieron 338 palabras del promedio diario, una pérdida acumulada de 120.000 palabras anuales por persona, el equivalente a 15 horas de conversación oral.

Matthias Mehl, doctor en Psicología, no recibió la cifra con entusiasmo ni con solemnidad. Su primera reacción fue de incredulidad.

"Le dije que tenía que haber un error". - Matthias Mehl, doctor en Psicología

Luego llegó la comprobación, y con ella una sospecha más incómoda que un fallo estadístico. No parecía un problema de cálculo, sino un cambio real en la manera de relacionarnos.

"Ella comprobó todo de nuevo y la cifra se mantuvo. Algo había cambiado de verdad". - Matthias Mehl, doctor en Psicología

No todos callan al mismo ritmo.

Los menores de 25 años dejaron de pronunciar una media de 451 palabras diarias de año en año, frente a las 314 palabras que pierden los adultos mayores de esa edad. Ahí asoma una fractura generacional que convierte el descenso en algo más que una simple curiosidad estadística.

Valeria Pfeifer, primera autora del estudio, lo lleva al terreno donde los números dejan de ser abstractos y vuelven a tener cuerpo. Hablar menos, en su lectura, significa pasar menos tiempo conectando con los demás.

"Hablar menos significa pasar menos tiempo conectando con los demás". - Valeria Pfeifer, primera autora del estudio

Éric Sadin sitúa el silencio en una discusión más amplia

Mientras la psicología mide palabras perdidas, el filósofo francés Éric Sadin observa otra clase de cesión, la de facultades mentales que antes parecían inseparables de la experiencia humana. En su libro El desierto de nosotros mismos advierte sobre la externalización a la inteligencia artificial de capacidades cognitivas y creativas, una preocupación que conecta con ese retroceso de la conversación diaria y con la pereza metacognitiva que algunos estudios ya intentan medir.

Esta semana, Sadin participa en un curso especializado sobre inteligencia artificial en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander. Allí ha definido esa cesión de facultades a la tecnología como "la negación radical de nuestra condición antropológica".

La frase es filosófica, sí, pero también muy concreta cuando se la mira desde una escena corriente. Si cada persona pierde 120.000 palabras al año y los más jóvenes aceleran ese descenso, la discusión ya no trata solo de pantallas o algoritmos, sino de cuántas horas dejamos de pasar en voz alta con otros y de cómo ese hueco empieza a parecerse demasiado a la soledad mediada por chatbots.

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