Múnich gastó 89 millones en volver a Windows tras ahorrar más de 10 millones con LiMux

El Ayuntamiento pasó de LiMux, su distribución propia de Linux, a Windows tras estimar que el retorno costaría 89 millones de euros, frente a los más de 10 millones ahorrados con el software libre.

20 de septiembre de 2026 a las 17:38h
Múnich gastó 89 millones en volver a Windows tras ahorrar más de 10 millones con LiMux
Múnich gastó 89 millones en volver a Windows tras ahorrar más de 10 millones con LiMux

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Múnich gastó más dinero al volver a Windows que al crear LiMux desde cero.

A principios de los años 2000, el Ayuntamiento trabajaba con Windows NT 4.0 y se encontró con un problema muy concreto cuando Microsoft puso fin al soporte. Christian Ude, entonces alcalde de la ciudad, lo describió como una cuestión económica y también como una dependencia de un único proveedor tecnológico.

Múnich levantó su propia alternativa cuando Microsoft cerró una etapa

En 2003 arrancó LiMux, un proyecto con una ambición poco habitual en una gran administración europea, migrar al software libre y construir una distribución propia de Linux. Aquella decisión no salía de una guerra simbólica entre marcas, sino de una pregunta bastante terrenal sobre quién controla las herramientas con las que funciona una ciudad.

Nueve años después, el consistorio comunicó que LiMux había ahorrado más de 10 millones de euros frente a una alternativa basada en Windows y Microsoft Office. La cifra daba munición a quienes veían en el software libre algo más que una bandera técnica.

En 2013, un documento oficial de contratación confirmó que más de 14.000 puestos municipales ya funcionaban con una distribución basada en Linux, una escala que ayuda a entender por qué la dependencia de proveedores sigue siendo un debate práctico y no solo ideológico. Cuando una administración mueve miles de equipos, cada licencia y cada actualización cambian la factura final.

Las cuentas de LiMux no eran pequeñas, pero seguían por debajo de Windows

El desarrollo de LiMux costó aproximadamente 23 millones de euros. La comparación que manejó el Ayuntamiento situaba en 30 millones una opción con Windows y OpenOffice, y en 34 millones otra con Windows y Office.

Luego llegó el giro.

En 2016, la consultora Accenture entregó al Ayuntamiento un informe de 450 páginas que recomendaba crear un cliente Windows y modernizar los sistemas. Un año más tarde, en febrero de 2017, la coalición municipal de SPD y CSU impulsó el abandono de LiMux para regresar a una infraestructura basada en productos Windows.

El regreso a Windows disparó una factura mucho mayor

El 23 de noviembre de 2017, el Ayuntamiento aprobó de forma definitiva la ruta para migrar 29.000 ordenadores a Windows. Ese retorno quedó estimado en 89 millones de euros, con 49,3 millones destinados a licencias, distribución, gestión y virtualización.

La comparación resulta difícil de ignorar. Crear LiMux había costado 23 millones, pero deshacer el camino y volver al entorno de Microsoft elevó la factura a casi cuatro veces esa cantidad.

En 2020, la nueva coalición de Verdes y SPD acordó retomar la apuesta por estándares abiertos y software de código abierto, en una discusión que también aparece en el vínculo entre Microsoft y el software libre. Al final, la historia de Múnich no gira solo en torno a qué sistema operativo usaban sus funcionarios, sino a una contradicción mucho más tangible, ahorrar más de 10 millones con LiMux y asumir después 89 millones para volver atrás.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía