Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
La guerra de La casa del dragón ya no discute solo quién se sienta en el trono. A estas alturas, la serie discute también qué conserva del libro y qué está dispuesta a romper por el camino.
HBO ya ha fijado el final. La cuarta temporada será la última y regresará en verano de 2028.
Ryan Condal ya rueda lejos del mapa del libro
Ahí aparece una de las tensiones que más han marcado la adaptación. Ryan Condal, creador de la serie, no quiere ser completamente fiel a Fuego y Sangre de George R. R. Martin, y esa decisión ha terminado por alejar al autor de la producción.
El cierre de la tercera temporada, del que ya habló la batalla de Ladera, deja uno de esos cambios difíciles de pasar por alto. En la serie solo Ulf el Blanco comete traición en esa batalla, mientras que en el libro también lo hace Hugh Martillo.
También cambia la caída de Helaena Targaryen.
En televisión, Helaena se arroja al vacío embarazada y deprimida. En el libro, la hipótesis que pesa sobre su muerte la vincula al impacto de conocer el final de su hijo Maelor en Puenteamargo, un personaje que la adaptación ha eliminado.
El último episodio dejó cadáveres, huidas y una capital rota
La tercera temporada terminó en el episodio 3x08 con la muerte de Lord Ormund Hightower, a quien interpreta James Norton. No fue el único movimiento decisivo de un final que dejó a varios personajes ya colocados para la recta final.
Rhaenyra Targaryen, interpretada por Emma D'Arcy, toma la decisión de acabar con el Septón Supremo. Al mismo tiempo, la serie muestra la huida de Aegon II junto a Larys Strong tras la caída de Desembarco del Rey.
Mientras tanto, Corlys Velaryon recupera la libertad, pero vuelve a una casa devastada.
Marcaderiva ha quedado reducida a cenizas, una imagen que convierte la idea de victoria en algo mucho más frágil. En una guerra así, salir libre no equivale a volver intacto.
Alicent intenta matar a Aemond y la serie empuja otro desvío
No todos los giros pasan por los dragones. Alicent Hightower, interpretada por Olivia Cooke, intenta envenenar a su hijo Aemond en Harrenhal y, cuando fracasa, huye a través de los bosques.
Ese desgarro familiar encaja con una adaptación que ya venía alterando otras piezas, como el plan contra Aemond en Harrenhal. La duda no es menor porque convierte a Alicent en agente directa del conflicto y no solo en testigo de sus consecuencias.
De fondo queda otra incógnita más pedestre, pero nada irrelevante para el ritmo de la despedida. La cuarta temporada podría tener ocho capítulos, como las dos anteriores, o recuperar los diez de la primera.
El duelo que todos esperan ya tiene forma
Queda además un enfrentamiento que la serie lleva tiempo empujando hacia el centro del tablero. Todo apunta a la Batalla del Ojo de los Dioses, con Daemon y Caraxes frente a Aemond y Vhagar.
Sería un choque entre jinetes y dragones, pero también entre dos maneras de llevar esta guerra hasta el límite. Y llega después de una temporada que ha preferido mover personajes, cambiar motivos y borrar piezas del libro antes que obedecerlo al pie de la letra.
Por eso el dato más revelador quizá no esté en un campo de batalla, sino en una ausencia. Maelor no existe en la serie, Hugh Martillo ya no traiciona en Ladera y Marcaderiva arde en cenizas, tres decisiones que muestran que el final de 2028 cerrará tanto una guerra dinástica como una versión muy concreta de esta historia.