Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Ni siquiera el paso de 46 años ha rebajado la distancia entre Stephen King y la película de Stanley Kubrick.
El 11 de octubre de 2026, el autor de El resplandor volvió a discutir en X sobre la versión filmada por Stanley Kubrick. Lo hizo al responder a un usuario que defendía la película con una frase seca y nada ambigua, "Que lo digas tú no significa que sea cierto".
King nunca compró la lectura de Kubrick
No era un enfado nuevo. En 2016, Stephen King, novelista y autor de El resplandor, resumió su rechazo con una imagen muy precisa al definir la película como un Cadillac precioso y enorme, pero sin motor.
"Es un Cadillac precioso y enorme, pero sin motor" - Stephen King, autor de El resplandor
La objeción de King no iba solo por la estética ni por el prestigio del director. También apuntaba a la temperatura emocional del relato, porque veía a Kubrick demasiado frío para un género que, a su juicio, necesita implicación y cercanía para inquietar de verdad.
Ahí aparece una grieta de fondo que ayuda a entender décadas de desencuentro con otras críticas al filme. King llegó a decir que la adaptación le decepcionó profundamente y remató su juicio con otra frase todavía más áspera, "Odio lo que hizo".
Jack Torrance perdió el arco que sostenía la tragedia
Para King, el problema decisivo estaba en Jack Torrance.
En la novela, Jack es un hombre alcohólico en proceso de recuperación que lucha por conservar la cordura. En la película, en cambio, aparece como alguien malo y desequilibrado desde el principio, de modo que la caída pierde recorrido.
"Cuando mirabas a Jack Nicholson por primera vez ya sabías que estaba loco como una cabra" - Stephen King, autor de El resplandor
Ese detalle altera algo más que un matiz de casting. Si el espectador sospecha desde el primer minuto cuál será el destino del personaje, la historia deja de ser una erosión gradual y se convierte en una confirmación.
King lo explicó con otra comparación narrativa que resulta bastante clara incluso para quien no haya leído la novela. En el libro, Jack Torrance lucha por conservar la cordura hasta que al final la pierde, mientras que en la película, dijo, el personaje no tiene ningún arco.
Wendy y Nicholson concentraron otra parte del rechazo
Tampoco le convenció la elección de Jack Nicholson, a quien dijo que habría sustituido por cualquier otro actor. En su lectura, el problema no era la calidad del intérprete, sino que su mera presencia adelantaba demasiado pronto la locura del protagonista.
Años después, ese desacuerdo se extendió a otros elementos de la adaptación y conecta con la larga estela del libro. King llegó a calificar a Wendy como uno de los personajes más misóginos de la historia del cine.
En 1997 produjo una nueva serie con guiones propios, dirigida por Mick Garris y protagonizada por Steven Weber.
Ese movimiento decía bastante sin necesidad de subrayarlo. Cuando un autor vuelve sobre su propia obra para rehacerla casi dos décadas después, lo que queda en primer plano no es una disputa cinéfila menor, sino una diferencia muy concreta sobre qué historia se estaba contando y quién la había perdido por el camino.