Anthropic retiró el 13 de junio el acceso a Claude Fable 5 y Mythos 5 para ciudadanos extranjeros por una orden del Gobierno de Estados Unidos.
La decisión llegó apenas dos días después del lanzamiento de Claude Fable 5, el primer modelo disponible de la clase Mythos. No es un detalle menor, porque ese debut duró menos de lo que tarda normalmente en asentarse una novedad tecnológica antes de entrar en discusión pública.
Washington frenó un modelo que acababa de salir
Anthropic explicó que recibió ese mismo día una directiva oficial ligada a motivos de seguridad nacional, aunque la orden ejecutiva no detallaba las razones concretas de la restricción. La empresa añadió que la carta tampoco precisaba cuál era la preocupación técnica que justificaba un veto tan inmediato.
"Hoy recibimos la directiva del gobierno. La carta no especificaba los motivos de su preocupación por la seguridad nacional. Entendemos que el gobierno cree haber descubierto un método para eludir, o desbloquear, Fable 5". - Anthropic, empresa de inteligencia artificial
Ahí aparece la grieta central de este episodio. La Casa Blanca habría comunicado las presuntas vulnerabilidades solo de manera verbal, una fórmula difícil de encajar cuando lo que está en juego es el acceso a sistemas restringidos por riesgo técnico.
Además, la tecnología Mythos no circula como un producto abierto al público. Anthropic la distribuye de forma limitada entre organizaciones vinculadas a Project Glasswing, lo que refuerza la imagen de un sistema ya rodeado de controles incluso antes de la intervención gubernamental.
Anthropic ya había levantado barreras internas
Antes del veto, la compañía había implantado un sistema de contención para consultas sensibles en ciberseguridad, biología o química. Cuando detecta ese tipo de petición, el mecanismo redirige la solicitud hacia un modelo menos capaz para evitar que entregue información crítica.
Visto así, la disputa no gira solo alrededor de lo que el modelo puede hacer, sino de quién decide si esos frenos bastan. En esa tensión encaja también el acceso restringido a Mythos, una señal de que la empresa ya trataba esta familia de sistemas como material delicado.
"Como hemos manifestado públicamente, creemos que el Gobierno debería tener la facultad de bloquear despliegues inseguros, mediante un proceso legal transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos. Esta acción no se ajusta a dichos principios". - Anthropic, empresa de inteligencia artificial
La objeción de Anthropic no niega la capacidad del Estado para intervenir. Lo que discute es el procedimiento, porque la compañía sostiene que una medida de este calibre debería apoyarse en hechos técnicos claros y en una tramitación verificable, no en advertencias verbales.
No deja de ser una paradoja. La misma empresa que había diseñado filtros automáticos para rebajar respuestas peligrosas denuncia ahora que la restricción oficial llegó sin explicar con precisión qué fallo intentaba contener.
Ese contraste recuerda las dudas sobre la auditoría de Mythos, donde la discusión tampoco era solo técnica, sino de acceso, control y confianza. Al final, el dato más incómodo sigue siendo el primero, que dos días después de su lanzamiento Claude Fable 5 quedó suspendido para ciudadanos extranjeros.