China invierte 295.000 millones en IA y exige que el 80 % de los chips de sus centros de datos sea nacional

Pekín acelera una red nacional de centros de datos para IA, pero la oferta de chips no acompaña: Huawei y SMIC aún están lejos de cubrir la demanda.

13 de junio de 2026 a las 18:47h
China invierte 295.000 millones en IA y exige que el 80 % de los chips de sus centros de datos sea nacional
China invierte 295.000 millones en IA y exige que el 80 % de los chips de sus centros de datos sea nacional

China quiere levantar la autopista de la inteligencia artificial a escala nacional, aunque todavía no tenga todos los coches. El plan moviliza 295.000 millones de dólares en cinco años para desplegar una red de centros de datos y, además, obliga a que el 80 % de la tecnología subyacente, incluidos los circuitos integrados de IA, proceda de proveedores nacionales como Huawei o Cambricon.

A principios de octubre de 2024, Pekín recomendó a las empresas chinas de inteligencia artificial que usaran chips fabricados en el país siempre que fuera posible. Diez meses después, esa preferencia dejó de ser una orientación y pasó a convertirse en una exigencia para los centros de datos estatales, primero con un mínimo del 50 % de circuitos integrados chinos en sus servidores y después con un listón del 80 %.

El despliegue corre más deprisa que la capacidad de fabricar chips

Esa velocidad tiene un problema muy concreto. Huawei destina más de 25.000 millones de dólares al año al desarrollo de su equipamiento para inteligencia artificial, pero la oferta nacional de semiconductores sigue lejos de acompañar el tamaño del plan estatal.

Jeffrey Kessler, subsecretario de Comercio para Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de Estados Unidos, situó ese cuello de botella a mediados de junio de 2025 durante una comparecencia en el Congreso.

"Nuestra evaluación indica que la capacidad de producción de chips Ascend de Huawei para 2025 será de 200.000 unidades o menos, y prevemos que la mayoría o la totalidad de esa producción se entregará a empresas dentro de China". - Jeffrey Kessler, subsecretario de Comercio para Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de Estados Unidos

La cifra importa por lo que sugiere sobre el desajuste entre ambición e industria. Si el Estado quiere poblar el país de centros de datos y al mismo tiempo restringe la compra a tecnología nacional, cada oblea disponible pasa a tener un valor estratégico mucho más alto.

SMIC ocupa una posición central en ese esfuerzo porque ya puede fabricar circuitos integrados de 6 nanómetros y se acerca a los 5 nanómetros. En paralelo, la técnica de patronado múltiple se ha convertido en una herramienta clave para exprimir equipos menos avanzados.

SMIC y Huawei exprimen máquinas pensadas para otra liga

Ni SMIC ni Huawei cuentan con litografía de ultravioleta extremo en producción industrial. Ambas recurren a equipos de ultravioleta profundo de ASML y al patronado múltiple, una combinación que les permite avanzar, pero que también fija un techo técnico en nodos superiores a 3 nanómetros.

Dicho de otra manera, la industria china puede acercarse a escalas más pequeñas a base de repetir pasos, pero paga ese avance con más complejidad y menos margen. Huawei trabaja por eso en su propio equipo de fotolitografía de ultravioleta extremo, una pieza que hoy marca la diferencia entre fabricar chips avanzados y depender de rodeos técnicos.

Mientras tanto, la relación entre Huawei y SMIC ya aparece como un eje conocido en otros segmentos del mercado chino, donde sus propios procesadores con SMIC han servido para apuntalar una cadena de suministro nacional.

Zhao Haijun avisó de un riesgo muy viejo en una industria nueva

No toda la tensión está en la miniaturización. Zhao Haijun, coconsejero delegado de SMIC, advirtió de que esta incorporación precipitada de capacidad puede dejar centros de datos inactivos y recurrió a una imagen muy fácil de entender, construir autopistas antes de que haya tráfico.

La metáfora describe una paradoja de fondo. China acelera a la vez la construcción de infraestructuras, la sustitución de proveedores extranjeros y la fabricación local de chips, pero varios ejecutivos del sector reconocen un retraso de cinco a diez años respecto a la vanguardia en silicio para centros de datos de inteligencia artificial.

Ahí está el nudo de la historia. El Estado empuja para que el 80 % de los componentes sea nacional y, al mismo tiempo, parte de la propia industria admite que todavía circula entre cinco y diez años por detrás de la frontera tecnológica que exige esa misma red de centros de datos.

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