Claude ya firma más del 80 % del código en Anthropic mientras la empresa prepara su salida a bolsa

Anthropic dice que Claude escribe más del 80 % del código que entra en producción. El cambio empezó en febrero de 2025 y ha multiplicado por ocho el volumen diario de código integrado por ingeniero frente a 2024.

05 de junio de 2026 a las 08:36h
Claude ya firma más del 80 % del código en Anthropic mientras la empresa prepara su salida a bolsa
Claude ya firma más del 80 % del código en Anthropic mientras la empresa prepara su salida a bolsa

Hasta hace poco, escribir código seguía siendo el gesto más visible del trabajo de un ingeniero. En Anthropic esa escena ya cambió. Hasta mayo de 2026, Claude firmó más del 80 % del código que terminó integrado en los sistemas de producción de la compañía.

El giro tiene una fecha precisa. En febrero de 2025, cuando Anthropic lanzó su agente interno de codificación, la proporción de código escrita por Claude pasó de un nivel muy bajo a superar ese 80 %.

El programador ya no teclea tanto y revisa mucho más

El reparto de tareas ahora sigue una lógica distinta. El humano marca la dirección y revisa el resultado, mientras Claude escribe el código que luego acaba en producción.

Ahí aparece un cambio menos vistoso que una demo, pero mucho más profundo en la rutina diaria. Un ingeniero típico de Anthropic integró ocho veces más código por día en el segundo trimestre de 2026 que en 2024, una diferencia que altera la escala del trabajo incluso cuando la supervisión humana sigue presente.

De fondo, la programación empieza a parecerse menos a picar línea por línea y más a dirigir, corregir y decidir. Esa transformación ya había asomado en commits públicos con Claude Code, donde el teclado dejó de ser un territorio exclusivamente humano.

Mythos corrió mucho más de lo que tarda un experto

La distancia también aparece cuando Anthropic mide rendimiento puro. En una prueba de optimización de código para entrenar un modelo pequeño, Claude Opus 4 aumentó la velocidad de ejecución tres veces en promedio en mayo de 2025.

Un año después, en abril de 2026, Mythos Preview llevó esa misma prueba a un aumento de velocidad de 52 veces. La comparación resulta difícil de ignorar porque un experto humano necesita entre cuatro y ocho horas para conseguir una mejora de cuatro veces en ese mismo ejercicio.

No se trata solo de que una máquina escriba más deprisa. Mythos Preview multiplicó por 52 la velocidad en una prueba donde un humano logra cuatro veces tras horas de trabajo, una proporción que cambia la idea de cuánto tarda una mejora técnica en llegar al código real.

El criterio todavía no acompaña al músculo técnico

Sin embargo, no todo crece al mismo ritmo. En tareas de criterio investigativo, Mythos Preview eligió el mejor siguiente paso el 64 % de las veces, frente al 51 % que había registrado Opus 4.5 en noviembre de 2025.

La mejora existe, pero Anthropic pone un límite claro a esa lectura. La empresa admite que Claude todavía no tiene el criterio investigativo necesario para decidir qué problemas son realmente los más importantes, que es justo el punto donde la velocidad deja de bastar.

Esa es la contradicción más interesante del momento. La IA puede acelerar una optimización concreta o producir grandes volúmenes de código, pero sigue necesitando a alguien que distinga entre lo urgente y lo decisivo, una frontera que también aparece en modelos centrados en fallos de seguridad, donde encontrar mucho no equivale siempre a entender mejor.

La empresa acelera mientras prepara su salto al parqué

Todo esto ocurre, además, cuando Anthropic ya ha presentado de forma confidencial el registro de una oferta pública inicial. La fotografía combina un cambio interno muy concreto en la producción de software con un momento corporativo en el que cada señal de escala cuenta.

La idea más ambiciosa que asoma en ese cuadro es la de una mejora recursiva. Anthropic plantea que la tendencia observada podría empujar a sistemas de IA que diseñen y construyan versiones mejoradas de sí mismos.

Pero el dato que mejor resume la tensión no está en esa hipótesis, sino en lo que ya ocurre dentro de la compañía. Claude escribe más del 80 % del código que llega a producción y, aun así, Anthropic reconoce que todavía no sabe elegir por sí solo cuáles son los problemas que más importan.

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