Gartner prevé que la IA genere el 20% del código público en 2026 y dispare riesgos de seguridad y dependencia

Gartner sitúa la IA como motor de agentes autónomos, brechas de seguridad y software desechable: el 25% de los fallos en 2028 se vinculará al mal uso de agentes.

22 de octubre de 2026 a las 07:21h
Gartner prevé que la IA genere el 20% del código público en 2026 y dispare riesgos de seguridad y dependencia
Gartner prevé que la IA genere el 20% del código público en 2026 y dispare riesgos de seguridad y dependencia

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Gartner ya no describe la inteligencia artificial como una herramienta que ayuda a programar mejor, sino como la pieza que empuja a las empresas desde el código estático hacia trabajadores automáticos capaces de actuar por su cuenta.

Ese giro aparece ordenado en diez tendencias estratégicas para 2027 y, en el fondo, plantea una pregunta menos técnica de lo que parece. ¿Quién manda cuando un sistema produce software más deprisa de lo que un equipo humano alcanza a revisarlo?

Gene Álvarez dibuja un problema que ya no cabe en el código

Gene Álvarez, analista y vicepresidente de Gartner, sitúa el problema en la arquitectura que rodea a la IA.

"Los sistemas de IA funcionan hoy en día en un vacío arquitectónico que genera software más rápido de lo que los humanos pueden revisarlo, crea rutas de credenciales no gestionadas y vincula los procesos a monopolios de proveedores únicos". - Gene Álvarez, analista y vicepresidente de Gartner

No habla solo de velocidad. Habla de credenciales fuera de control, de dependencia de un único proveedor y de procesos internos que pueden quedar atados a una infraestructura ajena, un debate que también asoma en la vigilancia de agentes en empresas.

Para 2028, Gartner predice que el 25% de las brechas de seguridad empresariales se remontarán al uso indebido de agentes de inteligencia artificial.

Ahí encaja otra advertencia de Álvarez, porque el problema no consiste únicamente en poner más automatización sobre la mesa. Si las organizaciones no resuelven la identidad de esos agentes, Gartner sostiene que más de la mitad de sus iniciativas de inteligencia artificial empresarial se detendrán por completo.

La identidad del agente decide quién actúa y con qué permisos

Álvarez plantea una salida basada en controles de identidad dinámicos, capaces de sustituir credenciales estáticas de alto riesgo por accesos gobernados por políticas. En su formulación, la identidad del agente une modelos, indicaciones y credenciales con las acciones ejecutadas, de modo que cada paso pueda rastrearse y asumirse.

"Sin una capa de contexto dedicada, las organizaciones se enfrentan a graves riesgos operativos, entre los que se incluyen agentes con privilegios excesivos, incumplimientos normativos, baja confianza y un consumo excesivo de tokens". - Gene Álvarez, analista y vicepresidente de Gartner

La idea suena abstracta hasta que aparecen las cifras. Gartner calcula que el periodo medio actual en que una vulnerabilidad sigue sin parchear alcanza 50 días, mientras que para 2031 las organizaciones que adopten corrección autónoma de exposiciones podrían bajar su ventana media de contención a menos de 48 horas.

También cambia la materia prima del sistema.

Para 2027, las organizaciones que prioricen la semántica en los datos preparados para IA aumentarán su precisión hasta un 80% y recortarán costes hasta un 60%. No es un ajuste menor, porque desplaza el foco desde el modelo hacia la calidad con que una empresa ordena, describe y conecta su propia información.

Los modelos dejan de hablar y empiezan a decidir

Gartner prevé que para 2030 los modelos cuantitativos a gran escala sustituyan a los grandes modelos de lenguaje en el 25% de las tareas de previsión estratégica y modelización operativa. La previsión sugiere que, en ciertos entornos, importará menos redactar una respuesta convincente que calcular escenarios con disciplina matemática.

"Este enfoque riguroso impulsa una agilidad empresarial sin precedentes, lo que permite a las organizaciones implementar de forma segura previsiones autónomas en sectores estrictamente regulados, como las finanzas y la sanidad". - Gene Álvarez, analista y vicepresidente de Gartner

Al mismo tiempo, Gartner cree que más del 70% de las interacciones de voz empresariales quedarán en 2030 en manos de modelos de razonamiento del habla, frente a menos del 10% en 2026. Y estima que el 40% de las aplicaciones robóticas incorporará modelos del mundo para decidir mejor, cuando en 2025 esa proporción no llegaba al 1%.

Dos curvas suben a la vez.

Una mide la autonomía de la voz y la robótica. La otra señala la soberanía digital, porque Gartner pronostica que para 2030 más del 75% de las organizaciones con sede fuera de Estados Unidos adoptará estrategias propias para reducir riesgos geopolíticos, una preocupación emparentada con debates sobre la soberanía cognitiva europea.

El software empieza a parecer un material de usar y rehacer

La otra sacudida afecta al propio concepto de aplicación. Gartner prevé que para finales de 2026 los agentes de programación autónomos generen el 20% de todas las confirmaciones públicas de código, y liga esa aceleración a un mercado donde crear software deja de ser necesariamente una inversión larga y estable.

"La transición hacia las aplicaciones desechables altera de forma fundamental la forma en que se adquiere, se diseña y se presupuesta el software, convirtiendo las carteras de aplicaciones en sistemas dinámicos, en lugar de inversiones heredadas a largo plazo". - Gene Álvarez, analista y vicepresidente de Gartner

Gartner añade que, para 2030, el cansancio frente al software como servicio y la abundancia de programas impulsados por inteligencia artificial empujarán a las organizaciones líderes a garantizar que el 80% de sus nuevas aplicaciones sean desechables. La aplicación deja de verse como una compra duradera y pasa a tratarse como una pieza sustituible, algo más cercano a un recurso temporal que a un legado intocable.

En paralelo, Gartner prevé que el 25% de las empresas que prioricen una inteligencia artificial especializada de bajo consumo implemente computación biológica para 2030. La paradoja final queda ahí, muy concreta, porque mientras las compañías persiguen agentes cada vez más autónomos, también intentan que no duren demasiado, que no dependan de un único proveedor y que no conserven durante 50 días una vulnerabilidad abierta.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía