Geoffrey Hinton: “Los ricos usarán la IA para reemplazar a los trabajadores”

El premio Nobel alerta de que la IA puede concentrar ganancias y destruir empleo si sus beneficios quedan en manos del capital, con mayor riesgo para recién graduados.

03 de agosto de 2026 a las 10:05h
Geoffrey Hinton: “Los ricos usarán la IA para reemplazar a los trabajadores”
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La advertencia de Geoffrey Hinton apunta menos a la máquina que a quién decide qué hacer con ella. El exinvestigador de Google y premio Nobel sostiene que la automatización no repartirá sus beneficios de forma equilibrada si esas decisiones quedan en manos de quienes controlan el capital.

Hinton cree que el problema no empieza en la IA

Hinton lo resume con una frase incómoda para cualquier discurso tecnoptimista. Los ricos usarán la IA para reemplazar a los trabajadores, dice, y ahí sitúa el conflicto central.

"Lo que realmente va a suceder es que los ricos usarán la IA para reemplazar a los trabajadores". - Geoffrey Hinton, exinvestigador de Google y premio Nobel

No habla de un fallo técnico ni de un accidente de diseño. Habla de una estructura económica capaz de convertir una ganancia de productividad en menos empleo para muchos y en más margen para unos pocos.

Los recién graduados ya ocupan la franja más expuesta

Ahí aparece una primera sacudida social.

Los puestos de acceso al mercado laboral para recién graduados figuran entre los más expuestos a la automatización, precisamente porque concentran funciones rutinarias. Es el tipo de trabajo con el que muchos empiezan a ganar experiencia, salario y una primera identidad profesional.

La paradoja salta a la vista cuando la tecnología entra por la puerta que antes servía de aprendizaje. Si las tareas más repetitivas desaparecen primero, también puede estrecharse el pasillo por el que entran quienes aún no han acumulado trayectoria, algo que ya se discute en la caída de vacantes intermedias.

La formación interna compite con el despido

No todo el mapa encaja, sin embargo, con una sustitución automática e inmediata.

Una encuesta de la Reserva Federal de Nueva York señala que las compañías usuarias de IA recurrían con mayor frecuencia a la formación interna que al despido. Ese dato introduce un matiz importante, porque sugiere que parte de las empresas intenta adaptar a su plantilla antes de recortar.

Ese matiz no borra la inquietud de Hinton, pero sí complica el relato fácil. Automatizar una tarea no obliga por sí mismo a expulsar a quien la hacía, igual que aumentar la eficiencia puede traducirse en reorganización, reciclaje profesional o presión añadida sobre quienes siguen dentro, como ya muestran estudios sobre trabajo intensificado.

La medicina muestra dónde la productividad cambia de signo

Cuando Hinton busca un ejemplo distinto, mira hacia la sanidad. Si pudiera quintuplicarse la eficiencia de los médicos, sostiene, todos podríamos tener cinco veces más atención médica por el mismo precio.

"Si se pudiera quintuplicar la eficiencia de los médicos, todos podríamos tener cinco veces más atención médica por el mismo precio". - Geoffrey Hinton, exinvestigador de Google y premio Nobel

Después añade una idea igual de terrenal. Prácticamente no hay límite a la cantidad de atención médica que las personas pueden absorber, porque los pacientes siempre quieren más si no tiene costo.

Ese ejemplo cambia la lógica del debate. En una fábrica o en una oficina, ganar eficiencia puede empujar a reducir plantilla. En una consulta médica, la misma mejora puede convertirse en más tiempo, más seguimiento y más acceso para personas que hoy esperan o renuncian.

Ni siquiera la renta básica resuelve lo que falta

Hinton también rechaza que una renta básica universal baste para responder a una pérdida masiva de puestos de trabajo. Su objeción no gira solo en torno al ingreso, sino a algo más difícil de medir, que es la falta de propósito, reconocimiento y dignidad.

La discusión, por tanto, no se agota en cuánto dinero recibiría alguien desplazado por la automatización. También alcanza a la función social del trabajo, a la rutina que ordena los días y al lugar que cada persona ocupa cuando responde a una pregunta tan sencilla como incómoda sobre qué hace con su vida.

"Esto generará un desempleo masivo y un aumento descomunal de las ganancias. Hará que unos pocos se enriquezcan mucho y que la mayoría se empobrezca. Esto no es culpa de la IA, sino del sistema capitalista". - Geoffrey Hinton, exinvestigador de Google y premio Nobel

Su diagnóstico termina donde empezó, en una tensión muy concreta. La misma herramienta que podría multiplicar la atención médica sin subir su precio también podría vaciar los empleos de entrada y concentrar las ganancias, de modo que la pregunta ya no es cuánto hace la IA, sino para quién trabaja de verdad.

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