La inteligencia artificial no está entrando por la puerta del despacho del directivo. Está entrando por la mesa del recién llegado.
Javier Ideami, ingeniero y experto en IA, sitúa ahí el punto de mayor tensión del mercado laboral. En el pódcast Tengo un plan ha explicado que los trabajos más expuestos son los que dependen sobre todo del sistema uno, esa forma de pensar rápida, automática y basada en el encaje de patrones.
"Los trabajos que están en riesgo son los que más involucran el sistema uno y no tanto el dos. Por eso la gente está muy preocupada por los trabajos en las empresas, no los expertos de cincuenta años, sino los chicos que entran en las empresas". - Javier Ideami, ingeniero y experto en IA
Daniel Kahneman, psicólogo, definió ese sistema uno como un procesamiento mental rápido, inconsciente y emocional. Frente a él situó el sistema dos, que exige más esfuerzo y más profundidad.
Los puestos de entrada concentran la parte más repetitiva
Ahí aparece una paradoja incómoda para muchas empresas. El trabajo que durante años sirvió como escalón de entrada también reúne justo las tareas que mejor encajan con una máquina capaz de reconocer patrones y repetir operaciones sin fatiga.
Ideami pone el foco en esa zona de aprendizaje inicial y en la entrada de los perfiles junior. Su diagnóstico es concreto y cotidiano, porque habla de los encargos que suelen aterrizar primero sobre la mesa del empleado joven.
"¿Cuál es el típico trabajo que les dan a los juniors? Los trabajos más repetitivos, más de encaje de patrones y menos ejecutivos. Por eso yo recomiendo a los jóvenes de hoy en día que ejerciten cada vez más su pensamiento lento, su sistema dos y su profundidad cognitiva. Eso es lo que les va a salvar, porque todo ese encaje de patrones del sistema uno es el que se está reduciendo cada vez más". - Javier Ideami, ingeniero y experto en IA
No es una discusión teórica.
Las empresas están prescindiendo de perfiles junior para apoyarse en expertos que usan inteligencia artificial en tareas repetitivas. Ideami sostiene que ese cambio ya está ocurriendo en las organizaciones.
Las estadísticas ya empiezan a reflejar el cambio
Ahora el problema ha empezado a asomar en los datos. La crisis de los roles junior en muchas empresas ya no circula solo como conversación de pasillo, porque empieza a aparecer en las estadísticas.
Ese detalle importa por una razón menos visible que un despido o una vacante cerrada. Si el mercado reduce la contratación de quienes empiezan, también estrecha el camino por el que hoy se forman los expertos de mañana.
De ahí sale la contradicción central de esta historia, una que también se cruza con entrevistas técnicas con IA. Los perfiles junior actuales son, en teoría, la cantera natural de los especialistas futuros, pero el mismo mercado que necesita experiencia está recortando el espacio donde esa experiencia solía empezar a construirse.
La pregunta de fondo no afecta solo a quien busca su primer contrato. Afecta también a las empresas que hoy ganan tiempo al automatizar tareas repetitivas y mañana pueden descubrir que han vaciado el tramo donde antes aprendían quienes acababan ocupando los puestos de mayor criterio.