La IA explica un tercio del crecimiento de EE. UU. y ya mueve 68.300 millones en centros de datos

Oxford Economics calcula que la inversión en IA y el repunte bursátil aportan cerca de un tercio del crecimiento reciente de EE. UU., mientras la construcción anualizada de centros de datos sube a 68.300 millones de dólares.

23 de agosto de 2026 a las 07:02h
La IA explica un tercio del crecimiento de EE. UU. y ya mueve 68.300 millones en centros de datos
La IA explica un tercio del crecimiento de EE. UU. y ya mueve 68.300 millones en centros de datos

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Estados Unidos vive una expansión con un motor poco habitual. Michael Pearce, economista de Oxford Economics, calcula que la inversión en inteligencia artificial y el repunte bursátil explican aproximadamente un tercio del crecimiento económico reciente del país.

Ahí aparece una rareza difícil de ignorar. Mientras el gasto anualizado en software, construcción de centros de datos y equipos informáticos y de comunicaciones subiría hasta 1,5 billones de dólares, frente al billón de hace dos años, los gastos de construcción de centros de datos alcanzaron en junio 68.300 millones de dólares a tasa anual.

Jonathan Millar sostiene que la IA ya empuja buena parte de la economía

Jonathan Millar, economista de Barclays, sitúa el fenómeno en términos directos antes de entrar en matices.

"En estos momentos, se trata de una economía impulsada en gran medida por la IA" - Jonathan Millar, economista de Barclays

No habla solo del sector tecnológico. Millar añade que la IA está afectando a muchísimos ámbitos y que gran parte de la economía está apostando, en cierto modo, por que la expansión siga con la misma fuerza.

Otra cifra ayuda a medir ese efecto. Pearce estima que la inversión en inteligencia artificial ha generado casi una cuarta parte del crecimiento reciente del producto interior bruto.

Los centros de datos crecieron mientras otras obras retrocedían

En junio, el contraste fue casi físico. Los gastos de construcción de centros de datos aumentaron en 21.500 millones de dólares respecto al año anterior, mientras el resto de la construcción privada cayó en 101.600 millones durante el mismo período.

Esa redistribución del dinero recuerda que una ola de inversión no siempre suma por igual en todas partes. Michael Feroli, economista de JPMorgan Chase, advierte que la actividad y la exuberancia financiera asociadas a la IA podrían estar desplazando a otras actividades.

La infraestructura también tira de la cadena global de suministro.

Estados Unidos importó 90.000 millones de dólares en equipos informáticos, semiconductores y componentes electrónicos de Taiwán en los primeros cinco meses del año. En el mismo periodo anterior habían sido 20.000 millones, una diferencia que encaja con la presión que ejercen los centros de datos sobre chips, servidores y redes, como ya se ha visto en la concentración de centros avanzados.

Wall Street también entró en la cuenta de la IA

El empuje no sale solo de las obras y de las importaciones. El patrimonio neto de los hogares estadounidenses llegó a 174 billones de dólares en el primer trimestre, con un aumento de 13 billones respecto al año anterior, mientras el índice general S&P 1500 ha subido alrededor de un 15 %.

Pearce vincula ambas corrientes de forma explícita. A su juicio, sin este auge de la inversión, la economía estaría bastante más parada.

Millar va un paso más allá cuando describe la dependencia creada por ese ciclo.

"Es difícil imaginar que pudiéramos ser ni de lejos tan sólidos sin ese impulso" - Jonathan Millar, economista de Barclays

La pregunta de fondo no es solo cuánto crece la economía, sino qué parte de ese crecimiento depende ya de un puñado de apuestas muy concentradas. Barclays estima que Alphabet, Amazon.com, Meta Platforms, Microsoft y Oracle acumularán casi 4 billones de dólares de gasto de capital en los cuatro años que finalizan en 2029.

La carrera también se financió con una montaña de deuda

Además del gasto directo, el dinero prestado ganó un papel central. Barclays calcula que la emisión de bonos de los cinco grandes hiperescaladores y de SpaceX ascenderá a 285.000 millones de dólares este año, frente a los 109.000 millones del año pasado.

Esa cifra ayuda a entender por qué la IA ya no cabe solo en laboratorios y presentaciones. También obliga a mirar la red eléctrica, los edificios y el coste material de sostenerla, algo que ya asoma en el desvío industrial hacia centros de datos.

Michael Feroli lo resume desde otro ángulo. No se puede dejar de lado la IA y mantener todo lo demás sin cambios.

Hasta un dato ajeno al fenómeno, como que el iPhone 18 Pro saldrá al mercado en septiembre, queda empequeñecido ante un ciclo en el que 90.000 millones en importaciones desde Taiwán, 68.300 millones en construcción anualizada de centros de datos y 285.000 millones en bonos hablan menos de un producto concreto que de una economía entera empujada por servidores, chips y bolsa.

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