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Dos meses después del primer examen de admisión totalmente en línea, la Universidad Nacional Autónoma de México revisa algo más que unas calificaciones.
La institución investiga si aspirantes usaron inteligencia artificial para alterar las notas de la prueba de ingreso. No es una pesquisa menor, porque de esa revisión depende el futuro académico de 158.000 estudiantes que se presentaron al examen de 2026.
El salto al examen en línea abrió un frente nuevo
Hasta ahora, la universidad ya anuló el 2 % de los exámenes mediante medidas de protección digital. La cifra da una idea del tamaño del filtro inicial, pero no cierra la duda sobre lo ocurrido con las notas más altas.
Ahí aparece una tensión conocida en la educación digital, como ya se ha visto en sobresalientes al alza y en sistemas que refuerzan la vigilancia cuando la evaluación sale del aula. La diferencia aquí está en la escala, porque la revisión alcanza al mayor filtro de acceso universitario del país.
Dieciséis académicos examinan ahora lo que dejó la prueba
Una comisión técnica formada por 16 académicos analiza el examen de 2026. Su tarea no consiste solo en revisar incidencias, sino en determinar qué validez conservan unas notas bajo sospecha.
Después llegará una segunda barrera.
La universidad aplicará un examen de control a los aspirantes que obtuvieron las calificaciones más altas. Ese movimiento convierte la nota inicial en una señal provisional y traslada la verificación decisiva a una nueva prueba.
La nota ya no basta cuando el sistema duda de cómo se obtuvo
El problema no afecta únicamente a quienes puedan haber hecho trampa. También alcanza a quienes sí resolvieron la prueba por sus propios medios y ahora tendrán que demostrarlo otra vez en un contexto endurecido, una situación que recuerda a controles contra la IA ensayados en otros exámenes.
Hay un dato que pesa por encima del resto, y es que 158.000 estudiantes quedaron pendientes del dictamen de una comisión técnica. Cuando una universidad debe confirmar con otro examen a quienes sacaron las mejores notas, la discusión ya no gira solo en torno a la tecnología, sino alrededor de la confianza en la propia calificación.