NVIDIA compra Hugging Face por hasta 13.000 millones y entra en una comunidad de 18 millones de desarrolladores

La operación sitúa a NVIDIA dentro de la mayor comunidad de IA de código abierto, mientras la compañía sigue ampliando su negocio con nuevas inversiones y ventas de chips.

06 de septiembre de 2026 a las 11:03h
NVIDIA compra Hugging Face por hasta 13.000 millones y entra en una comunidad de 18 millones de desarrolladores
NVIDIA compra Hugging Face por hasta 13.000 millones y entra en una comunidad de 18 millones de desarrolladores

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

NVIDIA ya no actúa solo como proveedor de chips. La compra de Hugging Face por entre 12.900 y 13.000 millones de dólares la coloca de golpe dentro de la plaza donde trabajan unos 18 millones de desarrolladores, y además le permite prometer algo delicado en plena fiebre de la inteligencia artificial, que la plataforma seguirá abierta y será compatible con múltiples nubes.

Los números explican por qué NVIDIA juega varias partidas a la vez

En el segundo trimestre, la compañía alcanzó 96.000 millones de dólares de ingresos. Las proyecciones para el tercer trimestre apuntan a 108.000 millones y el cierre anual supera 411.000 millones, con un crecimiento interanual del 70 %.

Con ese tamaño, resulta más fácil entender por qué NVIDIA no se limita a vender hardware. También estudia una nota convertible de unos 2.000 millones de dólares dentro de la ronda previa a bolsa de Nscale, valorada en 3.500 millones, con descuento de dos dígitos y un límite de conversión de hasta 30.000 millones en una operación coordinada por Goldman Sachs y liderada por Third Point.

Rosenblatt mantuvo su recomendación de compra con un precio objetivo de 390 dólares por acción.

La empresa entra donde están los modelos, la nube y ahora también los robots

Otra negociación empuja en la misma dirección. NVIDIA sopesa invertir 2.500 millones de dólares en Thinking Machines Lab, una cantidad que cubriría cerca de la mitad de una ronda de entre 5.000 y 6.000 millones y situaría la valoración de la empresa por encima de 40.000 millones.

Ese mapa de movimientos no termina en el software. La compañía también se ha asociado con Figure para entrenar los modelos de robótica Helix en Vera Rubin, validarlos en Isaac Sim e implementarlos en robots, una combinación que extiende su presencia desde el centro de datos hasta las máquinas que deben actuar en el mundo físico.

De hecho, esa expansión recuerda a su estrategia inversora en IA, donde el interés ya no pasa solo por fabricar la infraestructura, sino por participar en las empresas que la convierten en producto.

Los chips también se han convertido en una pieza geopolítica

Mientras tanto, Estados Unidos ha autorizado ampliar las ventas de chips de inteligencia artificial de NVIDIA para respaldar el centro de datos Firebird de Armenia. La decisión llega en el marco de un acuerdo preliminar de paz entre Armenia y Azerbaiyán, así que el silicio aparece aquí mezclado con diplomacia, seguridad y capacidad de cómputo.

No es un detalle menor.

Durante años, los semiconductores parecían un asunto reservado a ingenieros y balances empresariales. Ahora intervienen en negociaciones entre países, en infraestructuras estratégicas y en la forma en que cada gobierno intenta asegurar acceso a la potencia de cálculo que exige la inteligencia artificial.

RTX Spark lleva esa carrera desde el centro de datos hasta el escritorio

En octubre llegarán los ordenadores de sobremesa RTX Spark a través de Lenovo y Acer. Integran una GPU Blackwell y una CPU Grace, alcanzan hasta un petaflop de rendimiento y suman 128 gigabytes de memoria unificada.

La máquina concentra en formato de escritorio una potencia que hasta hace poco exigía sistemas mucho más aparatosos. Ahí encaja también el salto de RTX Spark, que traslada al equipo personal una parte del músculo que antes parecía reservado a grandes instalaciones.

La imagen de conjunto resulta difícil de ignorar. NVIDIA compra una comunidad masiva de desarrolladores, financia infraestructura y laboratorios, entra en robótica, participa en operaciones de mercado y a la vez coloca en octubre un sobremesa con hasta un petaflop y 128 gigabytes de memoria unificada.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía