PwC: la IA no destruye empleo, lo reordena y eleva un 62% la brecha salarial entre quienes dominan la tecnología

El barómetro global de PwC, con más de 1.000 millones de ofertas en 27 países, concluye que la IA está cambiando qué trabajos valen más, no vaciando el mercado.

22 de junio de 2026 a las 12:25h
PwC: la IA no destruye empleo, lo reordena y eleva un 62% la brecha salarial entre quienes dominan la tecnología
PwC: la IA no destruye empleo, lo reordena y eleva un 62% la brecha salarial entre quienes dominan la tecnología

La inteligencia artificial no está vaciando el mercado laboral tanto como lo está reordenando.

Eso sugiere el nuevo barómetro global de PwC, construido sobre más de 1.000 millones de ofertas de trabajo en 27 países. El estudio divide ese mercado entre roles profesionalizados, donde sigue contando la intervención humana especializada, y roles democratizados, donde la inteligencia artificial facilita tareas o puede ejecutar gran parte del trabajo.

Los puestos más expuestos pagan más cuando exigen criterio humano

La primera paradoja aparece ahí mismo. Los puestos profesionalizados no solo registran el doble de ofertas, sino que además muestran un crecimiento salarial un 42 % superior al de los puestos democratizados.

La brecha también crece entre quienes dominan habilidades específicas de inteligencia artificial y quienes no. Esa distancia salarial ya ha aumentado un 62 %, frente al 57 % del año anterior.

No es un matiz menor.

Cuando una tecnología promete simplificar tareas, uno podría esperar que el valor del trabajo humano baje en bloque. PwC dibuja lo contrario y ese patrón conecta con el uso diario de IA en el trabajo, donde la herramienta se extiende, pero no reparte de forma pareja el premio económico.

La productividad sube más donde la IA entró de lleno

Entre 2018 y 2025, la productividad empresarial creció un 24 % en los sectores menos expuestos a la inteligencia artificial y un 34 % en los más expuestos. La diferencia se vuelve mucho más brusca en las compañías que la usan de forma intensiva, donde el incremento alcanza el 163 %, cinco veces por encima de la media del resto.

Ahí aparece otra tensión menos comentada. Las empresas con mayor adopción de inteligencia artificial no solo producen más, también han aumentado su plantilla un 52 %, frente al 36 % de las que la incorporan menos.

Es decir, la ecuación no encaja del todo con la idea simple de máquina dentro, empleo fuera. De hecho, ese cruce entre productividad y contratación convive con los recortes que no garantizan retorno, una contradicción que el debate laboral arrastra desde hace meses.

Los trabajos de entrada ya no parecen tan de entrada

Donde el cambio se vuelve más áspero es en la puerta de acceso al mercado. Los puestos iniciales en áreas expuestas a la inteligencia artificial tienen siete veces más probabilidades de pedir habilidades como juicio, liderazgo y creatividad.

Además, las vacantes junior con requisitos propios de nivel senior han crecido un 35 % desde 2019. En paralelo, el resto de puestos junior se ha reducido un 10 %.

Visto de cerca, el mensaje resulta incómodo para quien empieza. El mercado abre oportunidades en inteligencia artificial, pero al mismo tiempo eleva el listón justo en el escalón donde antes se aprendía trabajando.

Las ofertas se disparan, pero no en cualquier perfil

Las ofertas vinculadas a aprendizaje automático e ingeniería de instrucciones avanzan un 69 %, ocho veces más rápido que el mercado laboral general, que registra un 9 %. Al mismo tiempo, el volumen total de ofertas relacionadas con inteligencia artificial duplica ya las cifras de 2024.

Ese crecimiento no cae del cielo ni se distribuye por igual. La concentración aparece sobre todo en tecnología, medios, telecomunicaciones y servicios profesionales.

El mapa que deja PwC tiene algo de selección natural acelerada. Sobran menos puestos de los que cambian, pero los que mejor resisten son precisamente aquellos donde la máquina no basta y donde el salario premia cada vez más la combinación de pericia técnica y criterio humano.

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