'Siri' estrenará pantalla y apps con IA, pero Apple la retrasará en la UE y China hasta resolver la regulación

Apple presentó una nueva Siri capaz de leer la pantalla, moverse entre apps y procesar consultas en el dispositivo o en Private Cloud Compute. Llegará primero en inglés a finales de 2026 y no estará en iPhone ni iPad en la UE ni en China por ahora.

10 de junio de 2026 a las 10:43h
'Siri' estrenará pantalla y apps con IA, pero Apple la retrasará en la UE y China hasta resolver la regulación
'Siri' estrenará pantalla y apps con IA, pero Apple la retrasará en la UE y China hasta resolver la regulación

Apple ha querido marcar distancia con la fiebre de la inteligencia artificial, pero lo ha hecho en el mismo escaparate en el que presentó una Siri rehecha por dentro, apoyada en modelos propios y en Gemini de Google. La escena tiene algo de paradoja. Mientras Cupertino reivindica prudencia, acelera para no quedarse atrás.

El lunes 8 de junio, en la Conferencia Mundial de Desarrolladores celebrada en Cupertino, Craig Federighi, vicepresidente de ingeniería de software de Apple, dibujó ese contraste con una frase que apuntaba más allá de su propia empresa.

"Algunos parecen avanzar a toda prisa, persiguiendo la IA por el simple hecho de hacerlo, sin tener realmente en cuenta a las personas, todos nosotros, a quienes, en última instancia, está destinada a servir" - Craig Federighi, vicepresidente de ingeniería de software de Apple

Apple acompañó ese mensaje con una definición de misión mucho más terrenal. Federighi sostuvo que la compañía quiere convertir la tecnología avanzada en productos útiles e intuitivos para todos, una formulación que intenta bajar la IA del laboratorio al gesto cotidiano de tocar una pantalla o pedir una tarea con la voz.

Siri podrá ver la pantalla y moverse entre apps

Ahí aparece la pieza central del anuncio. La nueva Siri con IA leerá el contenido que aparece en pantalla, interactuará con aplicaciones y en el iPhone se abrirá deslizando el dedo hacia abajo, un cambio que la acerca menos a un simple asistente de voz y más a una capa de control sobre el sistema.

Federighi situó además la privacidad en el centro del rediseño de Siri, una idea que Apple lleva años usando como rasgo propio y que ahora resulta más delicada porque el asistente no solo escuchará órdenes. También interpretará contexto visual y actuará dentro de otras apps, justo donde empieza la zona sensible de los datos personales.

Ese equilibrio técnico descansará en dos lugares distintos. El procesamiento de las consultas se hará en el dispositivo o en servidores mediante Private Cloud Compute, una arquitectura pensada para repartir la carga sin sacar del todo el control de las manos de Apple.

La compañía describió además una mejora de sus modelos fundacionales en comprensión, razonamiento y multimodalidad. Dicho de forma menos abstracta, el sistema podrá entender texto e imágenes, generar imágenes realistas, editarlas y responder preguntas sobre contenido visual, una línea que conecta con la integración de Gemini en Siri.

La inteligencia infantil entra en Safari y en el reloj familiar

No toda la nueva IA apunta a producir texto o imágenes. Apple también la está usando para endurecer el control parental, un terreno menos vistoso en una presentación, pero mucho más cercano a la vida doméstica de millones de familias.

Safari incorporará Ask to Browse para impedir la navegación libre de menores sin autorización previa. A eso se suma una renovación de Screen Time con Time Allowances, que permitirá fijar límites diarios por categorías como redes sociales o videojuegos.

Las cuentas infantiles serán obligatorias para menores de 13 años y las nuevas restricciones podrán aplicarse hasta los 18. El movimiento revela una idea clara. La IA no solo servirá para hablar con el teléfono, también para decidir cuándo el teléfono deja de mandar sobre la rutina de un menor.

Europa y China dejan a Siri en una salida a medias

La gran novedad de Apple, sin embargo, nace con fronteras. Siri AI se lanzará primero en inglés a finales de 2026 y no estará disponible en iPhone y iPad en los 27 países de la Unión Europea, aunque sí llegará allí para macOS 27, visionOS 27 y watchOS 27.

Federighi abordó el caso europeo con una mezcla de frustración y cautela. Dijo que la empresa está profundamente decepcionada por no poder ofrecer Siri AI en iPhone e iPad en la UE cuando lleguen las nuevas versiones de software a finales de este año, y el choque remite a las exigencias europeas sobre asistentes rivales.

El desacuerdo con la Comisión Europea gira en torno a la Ley de Mercados Digitales y a una pregunta incómoda para cualquier fabricante de asistentes. ¿Hasta qué punto debe abrir un sistema acceso a datos privados para que servicios rivales puedan funcionar en igualdad de condiciones?

Apple puso sobre la mesa un Trusted System Agent para dar acceso seguro a asistentes de terceros y planteó un despliegue gradual en la UE durante 18 meses, pero la Comisión rechazó ambas propuestas. En China, mientras tanto, Federighi admitió que la empresa trabaja para encontrar una solución que preserve privacidad y seguridad, y dejó claro que Siri AI y el resto de nuevas funciones de Apple Intelligence no llegarán allí mientras sigan pendientes los requisitos normativos.

La factura del retraso también llega a los tribunales

Hay otro dato que da a todo este relato un tono menos épico y más material. Apple alcanzará un acuerdo de 250 millones de dólares para indemnizar a propietarios de iPhone por la falta de disponibilidad de funciones de Apple Intelligence en el momento de la compra.

La compañía presenta una nueva generación de IA mientras paga por funciones que no estaban listas cuando vendió sus teléfonos. Esa es la tensión de fondo que sobrevuela el anuncio. En la carrera por llevar la inteligencia artificial al bolsillo, la promesa comercial viaja a menudo más rápido que el software.

Federighi anunció que los desarrolladores ya pueden probar la nueva versión de Siri y que los usuarios la recibirán en beta más adelante este mismo año. Pero el dato que mejor retrata la situación no está en el calendario, sino en el mapa. La Siri que Apple enseñó en Cupertino nace a la vez como producto global y como servicio fragmentado por idioma, regulación y dispositivo.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía