Halliday G2, gafas sin cámara que transcriben reuniones en 45 idiomas por 599 dólares

Halliday presenta las G2: gafas sin cámara con subtítulos en 45 idiomas, resúmenes con IA y precio de 599 dólares. Llegarán en septiembre de 2026.

22 de julio de 2026 a las 07:06h

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Unas gafas sin cámara que escuchan reuniones, transcriben lo importante y luego lo convierten en un resumen. La idea ya no pertenece a la ciencia ficción de oficina, porque Halliday acaba de presentar las G2 con esa promesa metida en una montura de uso diario.

Halliday quiere que las gafas escuchen donde una cámara sobraría

La apuesta de la compañía gira alrededor de una ausencia muy calculada. En lugar de integrar una cámara, las G2 recurren a micrófonos en la montura y a una pantalla situada en la parte superior del cristal para mostrar texto dentro del campo de visión del usuario.

Ahí aparece una de sus funciones más visibles, o más bien más legibles. La pantalla traduce el habla a subtítulos en 45 idiomas y también muestra notificaciones de mensajes y llamadas.

Además, la montura activa sus micrófonos para reuniones mediante comandos de voz con inteligencia artificial o durante llamadas telefónicas. Cuando no están en uso, esos micrófonos se desactivan.

Ese diseño encaja con una idea muy concreta del producto, cercana a lo que ya se vio en gafas solo de audio que prescinden de la cámara para ganar naturalidad en ciertos entornos. Halliday sostiene en su comunicado que las G2 nacen como herramienta profesional para reuniones, conversaciones con clientes, lugares de trabajo seguros y otros espacios donde un dispositivo de grabación resultaría incómodo.

Meeting Flow convierte una conversación en tareas y decisiones

El servicio de grabación y transcripción con inteligencia artificial se llama Meeting Flow. Su objetivo no consiste solo en registrar lo dicho, sino en ordenar una reunión con funciones como Seguimiento de hilos, Confirmación de decisiones y Verificación de compromisos.

También hay espacio para usos menos formales. El modo Cheatsheet funciona como un teleprompter con recordatorios en formato de lista y el modo sigiloso reduce automáticamente el brillo de la pantalla cuando la habitación está oscura.

Palmer Luckey, fundador de Anduril, ya contó que había usado una función parecida en las G2 de Even Realities para mantenerse concentrado durante una charla TED. El detalle importa porque Even Realities lanzó a finales del año pasado sus propios lentes G2, también sin cámara, de modo que Halliday entra en una categoría que ya empieza a poblarse.

El problema no está en mirar, sino en escuchar sin aviso

Falta una señal visible.

Las G2 de Halliday no incorporan una luz indicadora ni otro método que avise a quienes están alrededor de que el dispositivo está grabando audio. En un producto pensado para reuniones y conversaciones, esa ausencia desplaza la responsabilidad desde el aparato hacia quien lo lleva puesto.

"El usuario debe avisar a los presentes de que la grabación está en curso, tal como lo exige cualquier otro dispositivo de grabación". - Portavoz de Halliday

La respuesta resuelve la obligación del usuario, pero no corrige el vacío físico del diseño. En unas gafas que pretenden pasar desapercibidas, la diferencia entre tomar notas y registrar una conversación puede quedar reducida a algo que nadie ve.

Esa tensión ya asomó en gafas que transcriben sin aviso, donde el debate no giraba tanto alrededor de la cámara como del sonido convertido en texto casi al instante. Aquí ocurre algo parecido, con una paradoja difícil de ignorar. Quitar la cámara puede hacer más aceptable el dispositivo en ciertos espacios, pero no vuelve menos delicado el hecho de que pueda escuchar y resumir una reunión entera.

El precio coloca el resumen automático en formato suscripción

Halliday venderá las G2 por 599 dólares y prevé los primeros envíos para septiembre de 2026. A eso se suma una capa mensual, porque los planes de suscripción para los servicios de inteligencia artificial cuestan entre 10 y 99 dólares al mes.

Existe además un plan gratuito con 120 minutos de grabación. La cifra dibuja bastante bien el modelo de negocio, porque la montura se compra una vez, pero la memoria útil de lo que escucha depende de cuánto quiera pagar el usuario cada mes.

La compañía ya había presentado su primer modelo en el CES 2025 y lo financió a través de Kickstarter. Ahora regresa con unas gafas que prometen ordenar reuniones, traducir conversaciones y mostrar recordatorios en el cristal, pero que dejan en manos del usuario una tarea elemental en cualquier conversación sensible decir en voz alta que está grabando.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía